{"id":61818,"date":"2026-01-08T17:13:00","date_gmt":"2026-01-08T20:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/satanas-y-la-tentacion-de-jesus-en-el-desierto-analisis-completo\/"},"modified":"2026-01-08T17:13:00","modified_gmt":"2026-01-08T20:13:00","slug":"satanas-y-la-tentacion-de-jesus-en-el-desierto-analisis-completo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/satanas-y-la-tentacion-de-jesus-en-el-desierto-analisis-completo\/","title":{"rendered":"Satan\u00e1s y la tentaci\u00f3n de Jes\u00fas en el desierto: an\u00e1lisis completo"},"content":{"rendered":"<p class='summarization'><strong>Satan\u00e1s en la tentaci\u00f3n de Jes\u00fas en el desierto expone tres seducciones \u2014el pan inmediato, las se\u00f1ales buscadas y la oferta del poder\u2014 que prueban la fidelidad del Mes\u00edas, y muestra c\u00f3mo Jes\u00fas, apoyado en la Escritura y la oraci\u00f3n, ofrece un modelo de resistencia espiritual y servicio humilde para la comunidad.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bf<strong>satan\u00e1s tentaci\u00f3n de jes\u00fas desierto<\/strong> sigue hablando a nuestro silencio interior? Te invito a un recorrido cercano por el pasaje evang\u00e9lico, sus im\u00e1genes y su ense\u00f1anza para la oraci\u00f3n diaria.<\/p>\n<h2>Contexto b\u00edblico: los evangelios y el relato del desierto<\/h2>\n<p>En los evangelios sin\u00f3pticos \u2014Mateo, Marcos y Lucas\u2014 el episodio del desierto sigue un momento decisivo: <strong>40 d\u00edas<\/strong> de ayuno tras el bautismo de Jes\u00fas. Los evangelistas sit\u00faan la escena con econom\u00eda narrativa, mostrando c\u00f3mo el Esp\u00edritu impulsa a Jes\u00fas fuera de la multitud hacia soledad y prueba. Ese tiempo no es un accidente biogr\u00e1fico, sino un espacio ritual donde se forja su identidad y misi\u00f3n.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n b\u00edblica, el desierto es lugar de purificaci\u00f3n y prueba: recuerda los cuarenta a\u00f1os de Israel, las pruebas de los profetas y la fragilidad humana frente a la promesa divina. Los evangelios usan esa memoria para presentar la tentaci\u00f3n como algo m\u00e1s que una lucha personal; es una r\u00e9plica simb\u00f3lica de la historia de Israel, una oportunidad para que el Mes\u00edas confirme su fidelidad y su vocaci\u00f3n redentora.<\/p>\n<p>Al leer este contexto, la escena gana sentido pastoral: el desierto ense\u00f1a que la oraci\u00f3n, el silencio y el ayuno no son meras disciplinas, sino medios para afinar el juicio espiritual. Desde all\u00ed se comprende mejor c\u00f3mo Jes\u00fas responde con la Escritura y c\u00f3mo la comunidad creyente puede aprender a resistir la seducci\u00f3n del poder inmediato. Meditar este relato invita a cultivar el silencio interior y el <strong>discernimiento<\/strong> en la vida cotidiana.<\/p>\n<h2>La figura de satan\u00e1s en la tradici\u00f3n jud\u00eda y cristiana<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/la-figura-de-satanas-en-la-tradicion-judia-y-cristiana.webp' alt='La figura de satan\u00e1s en la tradici\u00f3n jud\u00eda y cristiana' title='La figura de satan\u00e1s en la tradici\u00f3n jud\u00eda y cristiana' \/><\/p>\n<p>En la Biblia hebrea el t\u00e9rmino \u00absatan\u00bb aparece como un rol: un acusador o adversario que prueba la fe y revela la verdad del coraz\u00f3n. En el libro de Job, ese personaje act\u00faa ante la corte divina para poner a prueba la fidelidad humana, y en otros textos la figura puede aparecer como un obst\u00e1culo o una fuerza que cuestiona. Esta ra\u00edz nos recuerda que, originalmente, la palabra se\u00f1ala una funci\u00f3n m\u00e1s que una biograf\u00eda m\u00edtica.<\/p>\n<p>Con el tiempo, la tradici\u00f3n jud\u00eda y luego la cristiana fue dando forma a una imagen m\u00e1s personal de esa adversidad. En los evangelios surge el tempter que confronta a Jes\u00fas en el desierto, y los escritos posteriores lo nombran diablo o satan\u00e1s como s\u00edmbolo del mal que pretende desviar la misi\u00f3n de Dios. <strong>Jes\u00fas responde con la Escritura<\/strong>, mostrando c\u00f3mo la Palabra es instrumento de discernimiento ante la seducci\u00f3n del poder, del prestigio y del atajo moral.<\/p>\n<p>Para la vida espiritual, reconocer estas capas de significado importa porque nos dispone a una pr\u00e1ctica de vigilancia serena y de esperanza. La tradici\u00f3n no busca infundir miedo sino ofrecer caminos de resistencia: oraci\u00f3n, comunidad, lectura de las Escrituras y humildad. Al final, la figura de satan\u00e1s en la tradici\u00f3n sirve como espejo que revela nuestras debilidades y nos orienta hacia la <strong>resistencia espiritual<\/strong> fundada en la confianza en Dios.<\/p>\n<h2>Las tres tentaciones: significado simb\u00f3lico y teol\u00f3gico<\/h2>\n<p>Los evangelios describen tres pruebas que resumen tentaciones humanas frecuentes: hambre, espect\u00e1culo y poder. La primera tentaci\u00f3n \u2014convertir piedras en pan\u2014 toca lo corporal y lo inmediato. Despu\u00e9s de ayunar, la necesidad f\u00edsica empuja a buscar soluciones r\u00e1pidas; la oferta es sustituir la confianza en Dios por la satisfacci\u00f3n instant\u00e1nea. En este gesto se nos recuerda que <strong>la dependencia en recursos propios no iguala la dependencia en la voluntad de Dios<\/strong>.<\/p>\n<p>La segunda tentaci\u00f3n, lanzarse desde el pin\u00e1culo del templo para ser salvado por \u00e1ngeles, apela al deseo de seguridad y fama. Aqu\u00ed la trampa es usar la Escritura para obligar a Dios a mostrar se\u00f1ales y confirmar nuestro poder o justo lugar. Esa forma de fe se vuelve presuntuosa porque exige espect\u00e1culo en lugar de acogida paciente. La respuesta de Jes\u00fas revela que la fe madura no busca pruebas sensacionales para justificarse.<\/p>\n<p>La tercera, la oferta de todos los reinos a cambio de adoraci\u00f3n, expone la seducci\u00f3n del poder y la atajo pol\u00edtico. Aceptarla habr\u00eda significado renunciar al camino del servicio y tomar una realeza impuesta por el triunfo f\u00e1cil. Jes\u00fas niega ese recurso y proclama fidelidad al \u00fanico Se\u00f1or, mostrando que <strong>la verdadera misi\u00f3n no se compra con concesiones al mal<\/strong>. Sus respuestas, tomadas de la Escritura, subrayan que la obediencia y la Palabra orientan frente a las promesas enga\u00f1osas.<\/p>\n<p>Para la vida espiritual actual, estas tres pruebas funcionan como una br\u00fajula: \u00bfbuscamos pan antes que comuni\u00f3n, signos antes que silencio, poder antes que servicio? El ayuno, la lectura atenta de la Escritura y la pr\u00e1ctica de la humildad ayudan a reconocer cu\u00e1ndo una v\u00eda es atajo y cu\u00e1ndo es trampa. Aprender a esperar, a orar y a optar por el servicio cotidiano es la lecci\u00f3n pr\u00e1ctica que brota de las tentaciones en el desierto.<\/p>\n<h2>Jes\u00fas en ayuno y oraci\u00f3n: lecturas espirituales del desierto<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jesus-en-ayuno-y-oracion-lecturas-espirituales-del-desierto.webp' alt='Jes\u00fas en ayuno y oraci\u00f3n: lecturas espirituales del desierto' title='Jes\u00fas en ayuno y oraci\u00f3n: lecturas espirituales del desierto' \/><\/p>\n<p>En el desierto, el ayuno transforma la atenci\u00f3n: el cuerpo se hace m\u00e1s silencioso y la mente aprende a esperar. Jes\u00fas vive ese silencio no como aislamiento, sino como espacio para escuchar la voz del Padre. La fatiga corporal contrasta con una serenidad interior que brota de la confianza y de la vigilancia constante.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n de Jes\u00fas en esos d\u00edas es sencilla y poderosa a la vez; no busca efectos ni demostraciones, sino una comuni\u00f3n persistente con la Palabra. Cuando responde a la tentaci\u00f3n, lo hace citando las Escrituras, mostrando que la oraci\u00f3n se nutre de memoria b\u00edblica y de <strong>escucha atenta<\/strong>. As\u00ed, la vida de oraci\u00f3n no se disuelve en impulsos, sino que se estructura por la verdad recibida y meditadda.<\/p>\n<p>Para el creyente, las lecturas espirituales del desierto invitan a pr\u00e1cticas humildes: ayunos moderados, momentos cortos de silencio, lectura lenta de un vers\u00edculo y retiro interior frecuente. No se trata de alcanzar hero\u00edsmos, sino de entrenar el coraz\u00f3n para elegir lo esencial. Poco a poco, esa disciplina convierte la urgencia en paciencia y la necesidad en confianza en la presencia de Dios.<\/p>\n<h2>Discernimiento y pr\u00e1cticas: c\u00f3mo responder a la tentaci\u00f3n hoy<\/h2>\n<p>El <strong>discernimiento<\/strong> comienza con un acto sencillo: detenerse y nombrar la tentaci\u00f3n con honestidad. Cuando aprendemos a reconocer la urgencia que nos empuja, se abre un espacio donde la mente y el coraz\u00f3n pueden responder con calma en vez de reaccionar. Una breve oraci\u00f3n y la memoria de un vers\u00edculo pueden ser el ancla que evita decisiones impulsivas.<\/p>\n<p>Las pr\u00e1cticas espirituales sostienen ese nuevo h\u00e1bito interior. El ayuno moderado ayuda a recordar que no todo deseo debe ser satisfecho al instante, y el examen diario de conciencia vuelve clara la trayectoria del coraz\u00f3n. Leer despacio un pasaje evang\u00e9lico y repetirlo en la oraci\u00f3n diaria siembra una resistencia que se activa justo cuando surge la prueba.<\/p>\n<p>No estamos solos en esta lucha: la comunidad y la gu\u00eda espiritual ofrecen luz cuando la mirada se nubla. Compartir luchas con un amigo de fe, acudir a un confesor o buscar consejo pastoral crea redes de apoyo que sostienen la fidelidad. Adem\u00e1s, la experiencia de la <strong>misericordia<\/strong> ense\u00f1a que las ca\u00eddas no definen la vocaci\u00f3n, sino que invitan a levantarse con m\u00e1s humildad.<\/p>\n<p>En la vida cotidiana, responde a la tentaci\u00f3n con pasos concretos y sencillos: respirar antes de actuar, respirar una breve invocaci\u00f3n, elegir un gesto de servicio en lugar de la gratificaci\u00f3n r\u00e1pida. Estas rutinas peque\u00f1as, practicadas con constancia, transforman la respuesta autom\u00e1tica en una opci\u00f3n libre y amorosa, orientada por la presencia de Dios.<\/p>\n<h2>Patr\u00edstica y espiritualidad: ense\u00f1anzas para la vida cotidiana<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/patristica-y-espiritualidad-ensenanzas-para-la-vida-cotidiana.webp' alt='Patr\u00edstica y espiritualidad: ense\u00f1anzas para la vida cotidiana' title='Patr\u00edstica y espiritualidad: ense\u00f1anzas para la vida cotidiana' \/><\/p>\n<p>Los padres de la Iglesia leyeron la vida de Jes\u00fas y las Escrituras como una escuela para el alma. En sus cartas y homil\u00edas ense\u00f1aron que la lucha contra la tentaci\u00f3n no es solo resistente, sino formativa: mediante la disciplina del coraz\u00f3n se aprende <strong>humildad y vigilancia<\/strong>. Sus palabras muestran que la gracia se recibe en la sencillez de los gestos cotidianos.<\/p>\n<p>De sus ense\u00f1anzas brocan pr\u00e1cticas muy concretas: la lectura pausada de un pasaje, la oraci\u00f3n breve a lo largo del d\u00eda, el ayuno moderado y la caridad hacia el vecino. Al unir <strong>oraci\u00f3n y caridad<\/strong>, la vida espiritual deja de ser un ideal lejano y se vuelve una ruta diaria; as\u00ed la liturgia, el examen y la peque\u00f1a hospitalidad curan la prisa y el ego\u00edsmo.<\/p>\n<p>Aplicarlas hoy es posible con pasos sencillos: reservar un momento para leer un vers\u00edculo por la ma\u00f1ana, hacer un examen breve antes de dormir y elegir un acto de servicio semanal. La tradici\u00f3n patr\u00edstica no pide perfecci\u00f3n, sino constancia; con paciencia se transforma la rutina en oficio de misericordia y la tentaci\u00f3n en oportunidad para crecer en fidelidad.<\/p>\n<h2>Una oraci\u00f3n para el desierto interior<\/h2>\n<p>En el silencio del desierto encontramos verdad y prueba. Que la memoria de la tentaci\u00f3n de Jes\u00fas nos ense\u00f1e a elegir la <strong>fidelidad<\/strong> antes que la gratificaci\u00f3n inmediata.<\/p>\n<p>Que el ayuno, la oraci\u00f3n y la lectura serena de la Escritura nos hagan humildes y atentos. Que cada gesto peque\u00f1o de servicio nos entren en la paciencia y nos aleje de los atajos que rompen la comunidad.<\/p>\n<p>Se\u00f1or, danos un coraz\u00f3n firme y ojos que reconozcan la verdad. Danos la gracia de levantarnos con humildad cuando caemos y la fortaleza para volver a la senda con ternura.<\/p>\n<p>Lleva contigo un minuto de silencio, un vers\u00edculo que sostenga el d\u00eda y una obra de amor concreta. Que estas pr\u00e1cticas sencillas conviertan lo ordinario en camino de fidelidad y paz. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>FAQ &#8211; Preguntas sobre Satan\u00e1s y la tentaci\u00f3n de Jes\u00fas en el desierto<\/h2>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 relatan los evangelios sobre la tentaci\u00f3n de Jes\u00fas?<\/h3>\n<p>Los evangelios sin\u00f3pticos cuentan que, tras el bautismo, Jes\u00fas fue llevado por el Esp\u00edritu al desierto, donde ayun\u00f3 cuarenta d\u00edas y fue tentado tres veces (ver Mateo 4:1\u201311; Marcos 1:12\u201313; Lucas 4:1\u201313). El relato muestra c\u00f3mo, frente a propuestas de pan, espect\u00e1culo y poder, Jes\u00fas responde con la Escritura y reafirma su misi\u00f3n confiada al Padre.<\/p>\n<h3>\u00bfPor qu\u00e9 son cuarenta d\u00edas y qu\u00e9 significa ese n\u00famero?<\/h3>\n<p>El n\u00famero cuarenta remite a la memoria b\u00edblica: los cuarenta a\u00f1os de Israel en el desierto, los cuarenta d\u00edas de Mois\u00e9s en la monta\u00f1a y los tiempos de prueba de los profetas. Es un s\u00edmbolo de purificaci\u00f3n y formaci\u00f3n (v\u00e9ase Deuteronomio 8; \u00c9xodo; 1 Reyes 19). En el caso de Jes\u00fas, los cuarenta d\u00edas configuran un tiempo ritual para confirmar su fidelidad y vocaci\u00f3n.<\/p>\n<h3>\u00bfQui\u00e9n es satan\u00e1s en este pasaje y qu\u00e9 funci\u00f3n cumple?<\/h3>\n<p>En sus ra\u00edces la palabra &#8216;satan&#8217; significa adversario o acusador (como en Job). En los evangelios aparece como el tentador que ofrece atajos para desviar la misi\u00f3n de Dios. M\u00e1s que una biograf\u00eda detallada, la figura encarna las seducciones humanas: alimentar el cuerpo a toda costa, exigir se\u00f1ales o buscar poder por medios deshonestos.<\/p>\n<h3>\u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas usa la Escritura para responder a cada tentaci\u00f3n?<\/h3>\n<p>Jes\u00fas cita principalmente pasajes de Deuteronomio para responder (por ejemplo, \u00abNo s\u00f3lo de pan vive el hombre\u00bb, Deut. 8:3). Esto ense\u00f1a que la Palabra orienta el juicio y fortalece el coraz\u00f3n frente a la seducci\u00f3n. La respuesta de Jes\u00fas muestra que la Escritura, memorizada y orada, es un instrumento de discernimiento activo.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo podemos aplicar estas ense\u00f1anzas en la vida cotidiana?<\/h3>\n<p>Aplicarlas implica pr\u00e1cticas simples y constantes: ayunos moderados que entrenen el deseo, la lectura breve y repetida de un vers\u00edculo, la oraci\u00f3n que busca escucha m\u00e1s que espect\u00e1culo, y la comunidad que acompa\u00f1a. Tambi\u00e9n ayuda un h\u00e1bito concreto en la prueba: respirar, invocar un vers\u00edculo y elegir un gesto de servicio en lugar de la gratificaci\u00f3n inmediata.<\/p>\n<h3>Si Dios permite la tentaci\u00f3n, \u00bfsignifica que nos abandona?<\/h3>\n<p>No. La tradici\u00f3n y la Escritura distinguen entre tentaci\u00f3n y tentaci\u00f3n que viene de Dios; \u00abDios no tienta a nadie\u00bb (Santiago 1:13), y a la vez promete medios para resistir: \u00abNo os sobrevendr\u00e1 m\u00e1s de lo que pod\u00e9is soportar, y dar\u00e1 tambi\u00e9n la salida\u00bb (1 Corintios 10:13). La tentaci\u00f3n puede ser ocasi\u00f3n de crecimiento cuando la respondemos con confianza y ayuda espiritual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>satan\u00e1s tentaci\u00f3n de jes\u00fas desierto: acompa\u00f1a este relato b\u00edblico y descubre ense\u00f1anzas pr\u00e1cticas para la oraci\u00f3n, la fidelidad y la resistencia espiritual.<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":61812,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1664],"tags":[],"class_list":["post-61818","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-angeles-caidos","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61818"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61818\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}