{"id":62410,"date":"2026-03-11T20:13:00","date_gmt":"2026-03-11T23:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/los-cuatro-angeles-de-los-cuatro-angulos-de-la-tierra-lo-que-el-apocalipsis-revela\/"},"modified":"2026-03-11T20:13:00","modified_gmt":"2026-03-11T23:13:00","slug":"los-cuatro-angeles-de-los-cuatro-angulos-de-la-tierra-lo-que-el-apocalipsis-revela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/los-cuatro-angeles-de-los-cuatro-angulos-de-la-tierra-lo-que-el-apocalipsis-revela\/","title":{"rendered":"Los cuatro \u00e1ngeles de los cuatro \u00e1ngulos de la tierra: lo que el Apocalipsis revela"},"content":{"rendered":"<p class='summarization'><strong>Los cuatro \u00e1ngeles del Apocalipsis son figuras b\u00edblicas colocadas en los cuatro \u00e1ngulos de la tierra que, como agentes de Dios, contienen y ordenan vientos, tiempos y poderes, combinando juicio, conservaci\u00f3n y misericordia para custodiar la creaci\u00f3n y llamar a la conversi\u00f3n de los pueblos.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos quiere decir un pasaje tan enigm\u00e1tico? <strong>cuatro \u00e1ngeles del apocalipsis;<\/strong> emergen en la Revelaci\u00f3n como figuras que marcan y protegen la historia; exploraremos su texto, su simbolismo y c\u00f3mo interpelan la vida espiritual.<\/p>\n<h2>El texto b\u00edblico: qui\u00e9nes son los cuatro \u00e1ngeles en el Apocalipsis<\/h2>\n<p>En el libro de la Revelaci\u00f3n aparecen varias escenas con cuatro \u00e1ngeles que se ubican en los cuatro puntos cardinales. En <strong>Apocalipsis 7:1<\/strong> se describe a cuatro \u00e1ngeles que deten\u00edan los cuatro vientos de la tierra; la imagen sugiere seres colocados en los \u00e1ngulos del mundo para contener fuerzas que podr\u00edan da\u00f1ar la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, en <strong>Apocalipsis 9:14<\/strong>, se habla de cuatro \u00e1ngeles atados junto al gran r\u00edo \u00c9ufrates, liberados en un tiempo se\u00f1alado. Estas escenas no solo narran hechos, sino que muestran una funci\u00f3n: los \u00e1ngeles act\u00faan como agentes de Dios para regular juicio y misericordia, tanto para frenar como para permitir lo que sucede en la historia humana.<\/p>\n<p>Leer estos pasajes nos invita a contemplar la soberan\u00eda divina y la responsabilidad humana. <strong>La imagen de los \u00e1ngeles en los cuatro \u00e1ngulos<\/strong> recuerda que nada sucede fuera del cuidado de Dios; a la vez, nos interpela a vivir con vigilancia y confianza, sabiendo que hay un orden sagrado incluso en el conflicto. Al meditar en estos versos, el creyente puede encontrar consuelo y un llamado a la oraci\u00f3n por la paz del mundo.<\/p>\n<h2>El simbolismo de los cuatro \u00e1ngulos de la tierra en la tradici\u00f3n<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-simbolismo-de-los-cuatro-angulos-de-la-tierra-en-la-tradicion.webp' alt='El simbolismo de los cuatro \u00e1ngulos de la tierra en la tradici\u00f3n' title='El simbolismo de los cuatro \u00e1ngulos de la tierra en la tradici\u00f3n' \/><\/p>\n<p>La imagen de los cuatro \u00e1ngulos de la tierra habla de orden y alcance. En la Biblia, los \u00abcuatro lados\u00bb sugieren la totalidad del mundo: no es un detalle geogr\u00e1fico, sino una forma de decir que algo afecta a toda la creaci\u00f3n. Al pensar en esos \u00e1ngulos, se nos invita a reconocer la <strong>soberan\u00eda de Dios sobre todo lo creado<\/strong>, un marco que sostiene la historia y contiene el caos.<\/p>\n<p>Los cuatro \u00e1ngeles que custodian esos \u00e1ngulos funcionan como signos de control y de misi\u00f3n. Cuando detienen los vientos o est\u00e1n atados junto al \u00c9ufrates, muestran que las fuerzas naturales y la historia humana no act\u00faan al azar: hay una mano que permite, frena o ordena seg\u00fan un prop\u00f3sito divino. Esta imagen combina <strong>juicio y cuidado<\/strong>, porque el mismo acto que limita el mal puede abrir espacio para la misericordia y la protecci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Para la vida espiritual, el s\u00edmbolo ofrece dos invitaciones concretas: vigilar y orar por la paz que abarca los cuatro rincones, y dejarse formar por la verdad de que el mundo no est\u00e1 fuera del plan de Dios. Al meditar en los cuatro \u00e1ngulos, podemos cultivar una oraci\u00f3n que abarque fronteras, una ternura por la tierra y una esperanza que mira m\u00e1s all\u00e1 del presentimiento inmediato. As\u00ed, la simbolog\u00eda nos conduce a una fe pr\u00e1ctica que mira hacia lo global sin perder calor humano y compasi\u00f3n.<\/p>\n<h2>Interpretaciones teol\u00f3gicas: juicio, conservaci\u00f3n y misericordia<\/h2>\n<p>Al leer los pasajes de la Revelaci\u00f3n, se distinguen con claridad tres funciones teol\u00f3gicas en la presencia de los cuatro \u00e1ngeles: <strong>juicio<\/strong>, <strong>conservaci\u00f3n<\/strong> y <strong>misericordia<\/strong>. Estas figuras no son solo im\u00e1genes dram\u00e1ticas; muestran c\u00f3mo Dios act\u00faa en la historia para corregir, proteger y restaurar, siempre con prop\u00f3sito y responsabilidad moral.<\/p>\n<p>El <strong>juicio<\/strong> se manifiesta como l\u00edmite frente al mal y como llamada a la conversi\u00f3n, una intervenci\u00f3n que busca encaminar m\u00e1s que destruir. La <strong>conservaci\u00f3n<\/strong> aparece cuando los \u00e1ngeles contienen los vientos o sostienen el tiempo se\u00f1alado, record\u00e1ndonos que la creaci\u00f3n est\u00e1 bajo cuidado divino y que hay un orden que protege la vida. La <strong>misericordia<\/strong> asoma en la misma escena: incluso en el momento del juicio, la posibilidad de restauraci\u00f3n y perd\u00f3n permanece abierta, ofreciendo esperanza a los pueblos y a la tierra.<\/p>\n<p>Vivir desde estas tres dimensiones transforma la oraci\u00f3n y la acci\u00f3n: nos impulsa a pedir justicia que sane, a custodiar la creaci\u00f3n con ternura y a confiar en la misericordia que restaura. Al contemplar c\u00f3mo convergen <strong>juicio, conservaci\u00f3n y misericordia<\/strong> en la misma visi\u00f3n, la fe se vuelve pr\u00e1ctica y compasiva, invit\u00e1ndonos a responder con responsabilidad, cuidado y esperanza por el mundo entero.<\/p>\n<h2>Paralelos en profec\u00eda hebrea y literatura apocal\u00edptica<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/paralelos-en-profecia-hebrea-y-literatura-apocaliptica.webp' alt='Paralelos en profec\u00eda hebrea y literatura apocal\u00edptica' title='Paralelos en profec\u00eda hebrea y literatura apocal\u00edptica' \/><\/p>\n<p>Los evangelios apocal\u00edpticos se apoyan en una tradici\u00f3n m\u00e1s amplia que viene de los profetas hebreos y de la literatura apocal\u00edptica del Segundo Templo. En textos como <strong>Daniel<\/strong>, <strong>Ezequiel<\/strong> y <strong>Zacar\u00edas<\/strong> aparecen visiones de vientos, cuatro direcciones y seres celestiales que guardan y act\u00faan sobre la historia. Estas im\u00e1genes no son meros adornos: funcionan como un lenguaje compartido que ayuda a las comunidades a entender tiempos dif\u00edciles.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la Biblia hebrea, obras como <strong>1 Enoc<\/strong> y otros escritos apocal\u00edpticos amplifican motivos similares: \u00e1ngeles mensajeros, ataduras y liberaciones, y s\u00edmbolos de juicio y restauraci\u00f3n. La repetici\u00f3n de estos motivos crea una conversaci\u00f3n entre textos, donde cada visi\u00f3n aporta matices y recuerda que la historia humana est\u00e1 sujeta a un juicio moral y a una promesa de renovaci\u00f3n. As\u00ed, cuando Juan escribe la Revelaci\u00f3n, habla en un dialecto simb\u00f3lico que ya era familiar para su comunidad.<\/p>\n<p>Este parentesco literario tiene una fuerza pastoral concreta: nos permite leer a los profetas y a la Revelaci\u00f3n no como mensajes aislados, sino como una invitaci\u00f3n a confiar en la <strong>soberan\u00eda de Dios<\/strong> y a comprometer nuestra vida con esperanza. Entender los paralelos ayuda a ver que las im\u00e1genes apocal\u00edpticas buscan provocar conversi\u00f3n, fidelidad y oraci\u00f3n, m\u00e1s que miedo puro. De este modo, la tradici\u00f3n ofrece consuelo y una llamada a actuar con amor ante la historia compartida.<\/p>\n<h2>C\u00f3mo leer el pasaje en la vida espiritual hoy<\/h2>\n<p>Leer el pasaje hoy es un ejercicio de escucha y oraci\u00f3n. Ac\u00e9rcate con calma, abre el texto y deja que las im\u00e1genes respiren; practica una <strong>lectura pausada<\/strong> que repita frases, mire los detalles y pregunte al coraz\u00f3n qu\u00e9 verdad busca revelar. Al hacerlo, notar\u00e1s que las mismas palabras pueden tocar el miedo, la esperanza o el llamado a la conversi\u00f3n, seg\u00fan lo que lleves dentro.<\/p>\n<p>La lectura gana profundidad cuando se encuentra con la comunidad y el silencio. Compartir el texto en un grupo de fe o leerlo despu\u00e9s de un rato de oraci\u00f3n personal permite escuchar otras voces y recibir el don del <strong>discernimiento<\/strong>. Tambi\u00e9n es \u00fatil alternar lectura y pausa en silencio, dejando que la imagen del \u00e1ngel o del viento act\u00fae como puente entre la palabra y la vida.<\/p>\n<p>Finalmente, esta lectura pide una respuesta pr\u00e1ctica: orar por las fronteras que conoces, cuidar la creaci\u00f3n y actuar con compasi\u00f3n donde haya necesidad. Ver el pasaje como gu\u00eda para la vida cotidiana es aprender a unir <strong>misericordia<\/strong> y vigilancia, reconociendo que la contemplaci\u00f3n madura en obras concretas de amor y cuidado.<\/p>\n<h2>Testimonios y representaciones art\u00edsticas de los cuatro \u00e1ngeles<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/testimonios-y-representaciones-artisticas-de-los-cuatro-angeles.webp' alt='Testimonios y representaciones art\u00edsticas de los cuatro \u00e1ngeles' title='Testimonios y representaciones art\u00edsticas de los cuatro \u00e1ngeles' \/><\/p>\n<p>A lo largo de los siglos, creyentes han contado c\u00f3mo las im\u00e1genes y los relatos les han acercado a lo sagrado; estos <strong>testimonios<\/strong> muestran vidas tocadas por s\u00edmbolos que hablan m\u00e1s que palabras. Desde los mosaicos paleocristianos hasta las tablas de devoci\u00f3n popular, las representaciones de los cuatro \u00e1ngeles han acompa\u00f1ado procesiones, oraciones y lecturas comunitarias, convirti\u00e9ndose en puentes entre la Escritura y la piedad cotidiana.<\/p>\n<p>Los artistas interpretaron el motivo seg\u00fan su tiempo: los iconos bizantinos ofrecen figuras solemnemente frontales que invitan a la contemplaci\u00f3n, mientras que los pintores renacentistas humanizan a los \u00e1ngeles con gestos y rostros que despiertan empat\u00eda. Cada obra ofrece una v\u00eda distinta para la oraci\u00f3n: algunos cuadros nos llaman al silencio, otros nos reclaman compasi\u00f3n activa; en todas ellas, <strong>el arte act\u00faa como maestro de oraci\u00f3n<\/strong>, ense\u00f1ando a mirar y a quedarse en presencia.<\/p>\n<p>Encontrar estas im\u00e1genes hoy puede ser un ejercicio de devoci\u00f3n sencillo y profundo: visitar una iglesia, detenerse ante un retablo o contemplar una reproducci\u00f3n nos ayuda a transformar la mirada y el coraz\u00f3n. Muchos creyentes han hallado en estas obras un llamado a la misericordia y a la esperanza, y en el acto de contemplar se descubre que el <strong>arte es tambi\u00e9n oraci\u00f3n<\/strong>, una forma de aprender a cuidar la creaci\u00f3n y a sostener la historia con ternura.<\/p>\n<h2>Una oraci\u00f3n final: llevar los \u00e1ngeles al d\u00eda a d\u00eda<\/h2>\n<p>Al contemplar a los cuatro \u00e1ngeles del Apocalipsis, sentimos la amplitud del cuidado divino sobre toda la creaci\u00f3n. Que esta visi\u00f3n nos deje <strong>paz<\/strong> y asombro, m\u00e1s que miedo, y que nos recuerde que la historia est\u00e1 sostenida por una mano amorosa.<\/p>\n<p>Pidamos ser instrumentos de la misma misericordia que vemos en la Escritura. Que nuestras acciones peque\u00f1as reflejen <strong>compasi\u00f3n<\/strong> y cuidado por los dem\u00e1s y por la tierra, transformando la preocupaci\u00f3n en servicio concreto.<\/p>\n<p>Vivir en vigilancia no significa vivir angustiados; significa abrir los ojos al amor que act\u00faa. Practica la oraci\u00f3n cotidiana, la atenci\u00f3n a los signos del tiempo y las obras de ternura; as\u00ed la fe se hace vida y esperanza.<\/p>\n<p>Que al cerrar esta lectura llevemos en el coraz\u00f3n la calma y el impulso para cuidar fronteras y corazones. Caminemos con confianza y ternura, sabiendo que no estamos solos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>FAQ &#8211; Preguntas sobre los cuatro \u00e1ngeles del Apocalipsis<\/h2>\n<h3>\u00bfQui\u00e9nes son exactamente los cuatro \u00e1ngeles mencionados en el Apocalipsis?<\/h3>\n<p>En la Escritura aparecen como figuras que act\u00faan en los cuatro puntos cardinales (v\u00e9ase Apocalipsis 7:1 y 9:14). No se les da nombres en el texto; son presentados como agentes de Dios que detienen vientos, est\u00e1n atados junto al \u00c9ufrates y cumplen \u00f3rdenes divinas. La tradici\u00f3n los entiende como s\u00fabditos fieles de la voluntad de Dios, responsables del orden c\u00f3smico en momentos decisivos.<\/p>\n<h3>\u00bfSignifican literalmente los \u201ccuatro \u00e1ngulos de la tierra\u201d o son s\u00edmbolo de algo mayor?<\/h3>\n<p>M\u00e1s que una indicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, la expresi\u00f3n apunta a la totalidad del mundo: los \u00abcuatro \u00e1ngulos\u00bb simbolizan todo el alcance de la creaci\u00f3n (cf. Isa\u00edas 11:12; Apocalipsis como lenguaje apocal\u00edptico). Los evangelios apocal\u00edpticos usan im\u00e1genes para hablar del control y la soberan\u00eda divina sobre toda la historia, no para dar un mapa f\u00edsico.<\/p>\n<h3>\u00bfEstos \u00e1ngeles protegen naciones o la creaci\u00f3n entera?<\/h3>\n<p>Los textos sugieren un cuidado amplio: act\u00faan sobre vientos, r\u00edos y tiempos, de modo que su esfera incluye tanto la naturaleza como los destinos de los pueblos. Lecturas antiguas y la literatura apocal\u00edptica (por ejemplo Daniel y tradiciones jud\u00edas) hablan de \u00e1ngeles con responsabilidades sobre naciones o elementos naturales, por lo que pueden entenderse como custodios c\u00f3smicos al servicio de Dios.<\/p>\n<h3>\u00bfTraen principalmente juicio o misericordia?<\/h3>\n<p>Ambas dimensiones conviven. En la Revelaci\u00f3n aparecen realizando actos que contienen juicio y, al mismo tiempo, permiten la posibilidad de conversi\u00f3n y restauraci\u00f3n. La Escritura presenta la acci\u00f3n divina como justa pero misericordiosa; en ese equilibrio los \u00e1ngeles ejecutan la voluntad que busca corregir y salvar (v\u00e9ase el sentido pastoral del texto apocal\u00edptico).<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo debemos responder como creyentes a estas im\u00e1genes? \u00bfQu\u00e9 pr\u00e1cticas espirituales ayudan?<\/h3>\n<p>Responda con oraci\u00f3n, vigilancia y compasi\u00f3n. Leer los pasajes en comunidad, meditar en silencio y orar por la paz de los \u00abcuatro rincones\u00bb son pr\u00e1cticas sencillas y profundas. Adem\u00e1s, cuidar la creaci\u00f3n y atender a los marginados son respuestas concretas que encarnan la esperanza que proclama la Revelaci\u00f3n. La tradici\u00f3n siempre vincula contemplaci\u00f3n y obra misericordiosa.<\/p>\n<h3>\u00bfEs posible tener experiencias o visiones de estos \u00e1ngeles hoy?<\/h3>\n<p>La Biblia registra visiones en profetas y testigos (por ejemplo Daniel, Ezequiel, y el mismo Juan), y la historia de la Iglesia recuerda experiencias m\u00edsticas ocasionales. Sin embargo, la norma es la discreci\u00f3n: la fe pide discernimiento y frutos espirituales (paz, conversi\u00f3n, caridad) como se\u00f1al de verdad. No es necesario ver para creer; es m\u00e1s importante dejar que el mensaje transforme la vida diaria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuatro \u00e1ngeles del Apocalipsis invitan a contemplar su mensaje: una gu\u00eda solemne y cercana para enfrentar tiempos de cambio y esperanza.<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":62404,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1659],"tags":[],"class_list":["post-62410","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-profecia-y-apocalipsis","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62410"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62410\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62404"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}