{"id":62417,"date":"2026-03-12T11:45:00","date_gmt":"2026-03-12T14:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/novena-a-los-tres-arcangeles-miguel-gabriel-y-rafael-texto-completo\/"},"modified":"2026-03-12T11:45:00","modified_gmt":"2026-03-12T14:45:00","slug":"novena-a-los-tres-arcangeles-miguel-gabriel-y-rafael-texto-completo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/novena-a-los-tres-arcangeles-miguel-gabriel-y-rafael-texto-completo\/","title":{"rendered":"Novena a los tres Arc\u00e1ngeles Miguel, Gabriel y Rafael: texto completo"},"content":{"rendered":"<p class='summarization'><strong>Novena a los arc\u00e1ngeles es una pr\u00e1ctica devocional de nueve d\u00edas que invoca a Miguel, Gabriel y Rafael, basada en pasajes b\u00edblicos como Daniel, Lucas y Tobit, dise\u00f1ada para pedir protecci\u00f3n, claridad y sanaci\u00f3n, cultivar la perseverancia en la oraci\u00f3n y abrir el coraz\u00f3n a la misericordia y acompa\u00f1amiento de Dios.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfHas sentido alguna vez el consuelo de una presencia que ilumina la noche? <strong>novena a los arc\u00e1ngeles<\/strong> propone nueve d\u00edas de oraci\u00f3n a Miguel, Gabriel y Rafael, con textos sencillos y una invitaci\u00f3n a la escucha interior.<\/p>\n<h2>Fundamento b\u00edblico de los arc\u00e1ngeles Miguel, Gabriel y Rafael<\/h2>\n<p>La Biblia nombra a los arc\u00e1ngeles con papeles claros y cercanos: <strong>Arc\u00e1ngel Miguel<\/strong> aparece como guardi\u00e1n y defensor en Daniel (10:13; 12:1) y en el Apocalipsis como l\u00edder en la batalla celestial (Ap 12:7), mostrando la imagen de uno que protege al pueblo de Dios. <strong>Gabriel<\/strong> se presenta como mensajero decisivo en Daniel (8:16; 9:21) y en el evangelio de Lucas anuncia acontecimientos que cambian la historia de la salvaci\u00f3n, como la encarnaci\u00f3n de Cristo (Lc 1:26\u201338). Rafael, conocido principalmente por el libro de Tobit, act\u00faa como gu\u00eda y sanador, revelando la compasi\u00f3n de Dios en situaciones de enfermedad y viaje (Tob 3:17; 12:15).<\/p>\n<p>Estas apariciones no son meros relatos lejanos; muestran funciones distintas que ayudan a entender por qu\u00e9 la tradici\u00f3n cristiana invoca a los arc\u00e1ngeles de formas concretas. Miguel simboliza protecci\u00f3n frente al mal, Gabriel trae la claridad del mensaje divino, y Rafael ofrece sanaci\u00f3n y acompa\u00f1amiento en el camino. En el caso de Tobit, que pertenece al canon de las Iglesias cat\u00f3lica y ortodoxa, encontramos un relato que enriquece la devoci\u00f3n al mostrar a un \u00e1ngel que acompa\u00f1a paso a paso la vida humana.<\/p>\n<p>Al leer estos textos con atenci\u00f3n, se descubre que la Biblia presenta a los arc\u00e1ngeles como ministros de la misericordia de Dios, no como figuras aut\u00f3nomas. Esa perspectiva invita a la oraci\u00f3n humilde: pedir protecci\u00f3n, escuchar la voluntad de Dios y buscar curaci\u00f3n en medio de la pobreza o la enfermedad. La novena que sigue se apoya en este fundamento b\u00edblico para orientar cada intenci\u00f3n \u2014protecci\u00f3n, anuncio y sanaci\u00f3n\u2014 hacia las realidades espirituales que estos pasajes evocan.<\/p>\n<h2>Origen teol\u00f3gico de la novena y su tradici\u00f3n lit\u00fargica<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/origen-teologico-de-la-novena-y-su-tradicion-liturgica.webp' alt='Origen teol\u00f3gico de la novena y su tradici\u00f3n lit\u00fargica' title='Origen teol\u00f3gico de la novena y su tradici\u00f3n lit\u00fargica' \/><\/p>\n<p>La novena tiene ra\u00edces que miran directamente a la Escritura y a la vida de la primera comunidad cristiana. En los Hechos se relata que los disc\u00edpulos perseveraron en la oraci\u00f3n durante los d\u00edas entre la Ascensi\u00f3n y Pentecost\u00e9s, y esa pr\u00e1ctica de esperar en oraci\u00f3n durante un tiempo definido dio forma a la idea de los nueve d\u00edas como preparaci\u00f3n y espera. As\u00ed, <strong>la novena nace como un gesto de espera activa<\/strong>, donde la comunidad pide la acci\u00f3n del Esp\u00edritu y se dispone al encuentro con Dios.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista teol\u00f3gico, la novena encarna una pedagog\u00eda de la fe: ense\u00f1a a orar con constancia, a preparar el coraz\u00f3n y a reconocer la acci\u00f3n de Dios en la historia. No es un rito m\u00e1gico ni una f\u00f3rmula cerrada, sino una pr\u00e1ctica que orienta la intenci\u00f3n y crea un espacio sagrado para la escucha. En este sentido, la novena act\u00faa como puente entre la devoci\u00f3n personal y la liturgia p\u00fablica, ayudando a que la oraci\u00f3n cotidiana participe de la misma esperanza que anima la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n lit\u00fargica se fueron fijando formas y gestos que sostienen la novena en la vida comunitaria: lecturas breves, ant\u00edfonas, oraciones fijas, cantos y la presencia de signos sacramentales como velas o agua bendita. Estas pr\u00e1cticas ayudan a integrar la novena en el calendario parroquial y a pedir intercesi\u00f3n a los santos o arc\u00e1ngeles con orden y sentido. La <strong>tradici\u00f3n lit\u00fargica<\/strong> no uniforma el coraz\u00f3n de la devoci\u00f3n, sino que ofrece cauces para que la petici\u00f3n y la acci\u00f3n de gracias se expr\u00e9sen con belleza y reverencia.<\/p>\n<h2>Texto completo de la novena: oraciones diarias y invocaciones<\/h2>\n<p>La novena se reza durante nueve d\u00edas seguidos con una estructura clara y sencilla: una invocaci\u00f3n inicial, una intenci\u00f3n espec\u00edfica para cada jornada y oraciones comunes al cierre. Se pide la intercesi\u00f3n de los tres arc\u00e1ngeles: <strong>Miguel<\/strong> para protecci\u00f3n, <strong>Gabriel<\/strong> para luz en la palabra y las decisiones, y <strong>Rafael<\/strong> para sanaci\u00f3n y acompa\u00f1amiento. Esta organizaci\u00f3n ayuda a mantener el coraz\u00f3n atento y constante en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Oraci\u00f3n inicial breve: \u00abSe\u00f1or Dios, que a trav\u00e9s de tus mensajeros cuidas de tu pueblo, env\u00eda ahora a Miguel, Gabriel y Rafael para que me gu\u00eden, me protejan y me curen. Dame o\u00eddo para escuchar y valent\u00eda para responder\u00bb. Despu\u00e9s de la invocaci\u00f3n se puede rezar un Padrenuestro, un Avemar\u00eda y un Gloria. D\u00eda 1 (por protecci\u00f3n a Miguel): \u00abSan Miguel arc\u00e1ngel, defensor fiel, c\u00fabreme con tu espada y defi\u00e9ndeme de todo mal; sost\u00e9n mi fe y mi camino\u00bb. Esta forma de oraci\u00f3n une la petici\u00f3n personal con la confianza en la acci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>Los d\u00edas siguientes siguen la misma pauta y cambian la intenci\u00f3n seg\u00fan la necesidad: claridad y apertura para recibir la voluntad divina con <strong>Gabriel<\/strong>, y acompa\u00f1amiento y sanaci\u00f3n para el cuerpo y el esp\u00edritu con <strong>Rafael<\/strong>. Ejemplo para Gabriel: \u00abSan Gabriel, luz del mensaje divino, ilumina mis palabras y mis decisiones para que obedezcan la verdad de Dios\u00bb. Ejemplo para Rafael: \u00abSan Rafael, m\u00e9dico celeste, mira a los enfermos y a los afligidos; acomp\u00e1\u00f1alos y trae consuelo y salud\u00bb. Al terminar cada d\u00eda, se reza una s\u00faplica conjunta: \u00abArc\u00e1ngeles Miguel, Gabriel y Rafael, intercedan por nosotros ante el Alt\u00edsimo\u00bb, y una oraci\u00f3n de gratitud que enra\u00edza la esperanza en la misericordia divina.<\/p>\n<h2>Pr\u00e1ctica de la novena: posturas, tiempos y disposici\u00f3n espiritual<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/practica-de-la-novena-posturas-tiempos-y-disposicion-espiritual.webp' alt='Pr\u00e1ctica de la novena: posturas, tiempos y disposici\u00f3n espiritual' title='Pr\u00e1ctica de la novena: posturas, tiempos y disposici\u00f3n espiritual' \/><\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica de la novena, la postura corporal puede ayudar a centrar el coraz\u00f3n. Arrodillarse expresa humildad y apertura; sentarse con las manos juntas favorece la quietud; ponerse de pie durante un canto despierta el \u00e1nimo del cuerpo. Elige la postura que te permita orar sin distracciones y mant\u00e9n un gesto sencillo, como una vela encendida o un rosario a la vista, para anclar la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>El tiempo cobra valor cuando se vuelve rutina amable: fija una hora diaria que puedas respetar, aunque sean diez o quince minutos. Comienza con un breve silencio, lee la intenci\u00f3n del d\u00eda, reza las oraciones propuestas y concluye con un acto de gratitud. Si el d\u00eda es apretado, divide la novena en momentos breves \u2014una lectura por la ma\u00f1ana, una intenci\u00f3n al mediod\u00eda, una oraci\u00f3n al anochecer\u2014 y as\u00ed sostendr\u00e1s la constancia sin forzar la jornada.<\/p>\n<p>M\u00e1s que el ritual exterior, lo esencial es la disposici\u00f3n interior: <strong>ser sincero en la petici\u00f3n<\/strong>, escuchar en silencio y aceptar el tiempo de Dios. Haz un examen breve antes y despu\u00e9s de orar: \u00bfqu\u00e9 traigo al Se\u00f1or? \u00bfqu\u00e9 luz recib\u00ed? Cultivar esa actitud de humildad y confianza permite que la novena no sea solo palabras, sino un camino de acompa\u00f1amiento y transformaci\u00f3n en la vida diaria.<\/p>\n<h2>Intenciones y misterios: pedir protecci\u00f3n y sanaci\u00f3n seg\u00fan la tradici\u00f3n<\/h2>\n<p>En la novena, las intenciones ordenan el coraz\u00f3n hacia la <strong>protecci\u00f3n<\/strong> y la <strong>sanaci\u00f3n<\/strong>. Pedir protecci\u00f3n no solo busca alejar peligros, sino tambi\u00e9n pedir la fuerza para permanecer firmes en la fe ante las pruebas. Pedir sanaci\u00f3n abarca cuerpo, emociones y esp\u00edritu; es confiar en la misericordia de Dios para tocar aquello que m\u00e1s duele.<\/p>\n<p>Al preparar la intenci\u00f3n, s\u00e9 concreto y humilde: nombra a la persona o la situaci\u00f3n, expresa el temor o la esperanza y entr\u00e9galo a Dios con sencillez. Invoca a <strong>San Miguel<\/strong> para defensa y valor, a <strong>San Gabriel<\/strong> para claridad en la palabra y en la direcci\u00f3n, y a <strong>San Rafael<\/strong> para compa\u00f1\u00eda y cuidado sanador. Rezar con im\u00e1genes simples \u2014como imaginar una mano que sostiene o una luz que aclara\u2014 ayuda a centrar la petici\u00f3n y a abrir el coraz\u00f3n a la gracia.<\/p>\n<p>Los misterios de esta devoci\u00f3n muestran que Dios responde de modos distintos: a veces llega alivio f\u00edsico, otras veces paz interior o nueva fuerza para aceptar lo que no cambia. Acompa\u00f1a la novena con gestos peque\u00f1os y significativos \u2014encender una vela, escribir la intenci\u00f3n, buscar sacramentos o acompa\u00f1amiento espiritual\u2014 para sostener la esperanza. Estas pr\u00e1cticas fomentan paciencia y confianza, y nos recuerdan que la oraci\u00f3n une nuestras heridas a la obra sanadora de Dios.<\/p>\n<h2>Testimonios y frutos espirituales de quienes rezan la novena<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/testimonios-y-frutos-espirituales-de-quienes-rezan-la-novena.webp' alt='Testimonios y frutos espirituales de quienes rezan la novena' title='Testimonios y frutos espirituales de quienes rezan la novena' \/><\/p>\n<p>Quienes rezan la novena suelen contar experiencias sencillas y profundas: una calma que llega en la noche, una decisi\u00f3n que se aclara despu\u00e9s de varios d\u00edas, o la sensaci\u00f3n de no estar solos en la enfermedad. Estas voces hablan de <strong>paz<\/strong> y de alivio interior m\u00e1s que de signos espectaculares; muchas veces el fruto es una esperanza que vuelve y una confianza renovada para seguir adelante.<\/p>\n<p>Otro fruto frecuente es la comuni\u00f3n renovada con los dem\u00e1s. Al rezar en familia o en la parroquia, las personas perciben cambios en sus relaciones: se abren conversaciones, se piden perd\u00f3n y se fortalecen compromisos. La pr\u00e1ctica cotidiana de la novena tambi\u00e9n alimenta h\u00e1bitos espirituales: lectura breve de la Escritura, examen del d\u00eda y peque\u00f1os gestos de caridad que transforman la rutina en servicio.<\/p>\n<p>Mantener un registro de intenciones y respuestas ayuda a reconocer la acci\u00f3n de Dios en el tiempo. Guarda notas, comparte una experiencia con alguien de confianza o acompa\u00f1a la novena con los sacramentos cuando sea posible. Al final, los testimonios nos recuerdan que la oraci\u00f3n no siempre cambia las circunstancias de inmediato, pero s\u00ed cambia a quien ora, abrindo caminos de sanaci\u00f3n, valor y esperanza.<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n de cierre<\/h2>\n<p>Se\u00f1or, gracias por la compa\u00f1\u00eda de los arc\u00e1ngeles Miguel, Gabriel y Rafael. <strong>Que su presencia nos sostenga<\/strong> en los miedos y nos d\u00e9 luz en las decisiones diarias.<\/p>\n<p>Que la defensa de Miguel nos d\u00e9 valor, que la palabra de Gabriel nos aclare el camino, y que la ternura de Rafael sane lo que est\u00e1 herido. Que estas oraciones queden vivas en gestos sencillos de amor y servicio.<\/p>\n<p>Al retomar nuestras tareas, ay\u00fadanos a escuchar con calma, a ver con ternura y a actuar con esperanza. Que la paz que pedimos permanezca en el coraz\u00f3n y se convierta en consuelo para quienes nos rodean.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Preguntas frecuentes sobre la novena a los arc\u00e1ngeles<\/h2>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 es una novena y por qu\u00e9 dura nueve d\u00edas?<\/h3>\n<p>La novena es una pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n continuada durante un periodo fijado por la comunidad para esperar y pedir la acci\u00f3n de Dios. Su forma de nueve d\u00edas remonta a la espera de los disc\u00edpulos entre la Ascensi\u00f3n y Pentecost\u00e9s (Hechos 1\u20132), y se entiende como un tiempo de preparaci\u00f3n, perseverancia y apertura al Esp\u00edritu.<\/p>\n<h3>\u00bfPor qu\u00e9 invocar espec\u00edficamente a Miguel, Gabriel y Rafael?<\/h3>\n<p>La Biblia muestra funciones distintas para cada uno: <strong>Miguel<\/strong> como defensor (Daniel 10; Apocalipsis 12), <strong>Gabriel<\/strong> como mensajero (Daniel 8\u20139; Lucas 1) y <strong>Rafael<\/strong> como gu\u00eda y sanador (Tobit). La tradici\u00f3n cristiana los invoca pues representan modos concretos de la misericordia de Dios: protecci\u00f3n, iluminaci\u00f3n y curaci\u00f3n.<\/p>\n<h3>\u00bfEs b\u00edblico pedir la intercesi\u00f3n de los arc\u00e1ngeles?<\/h3>\n<p>La Escritura recoge la presencia activa de los \u00e1ngeles y la tradici\u00f3n cristiana ha aceptado pedir su intercesi\u00f3n ante Dios como se pide la de los santos: no se adora a los \u00e1ngeles, sino que se les pide que intercedan y acompa\u00f1en. Textos como Tobit ofrecen modelo de compa\u00f1\u00eda angelical; la pr\u00e1ctica se apoya en la comuni\u00f3n de los santos y en la ense\u00f1anza de la Iglesia sobre la oraci\u00f3n comunitaria.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo preparo una intenci\u00f3n concreta para rezar la novena?<\/h3>\n<p>Hazla sencilla y espec\u00edfica: nombra la persona o la situaci\u00f3n, expresa brevemente tu deseo (protecci\u00f3n, claridad, sanaci\u00f3n) y ofr\u00e9celo con humildad a Dios. Acompa\u00f1a la intenci\u00f3n con una breve lectura b\u00edblica y un acto sacramental cuando sea posible; escribe la petici\u00f3n si te ayuda a sostenerla en el tiempo.<\/p>\n<h3>\u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre arc\u00e1ngeles y los \u00e1ngeles guardianes?<\/h3>\n<p>Los arc\u00e1ngeles, como Miguel, Gabriel y Rafael, tienen misiones p\u00fablicas y reconocidas en la Escritura. Los \u00e1ngeles guardianes, por su parte, son enviados a cuidar de personas concretas (cf. Mateo 18:10; Salmo 91:11). Ambos participan del servicio de Dios, pero su alcance y funci\u00f3n suelen ser distintos: uno de orden m\u00e1s universal, el otro de cuidado personal.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 frutos o cambios puedo esperar al rezar la novena?<\/h3>\n<p>Los frutos suelen ser interiores: mayor paz, claridad para decidir, fortaleza ante la prueba y, en muchos casos, consuelo o pasos de sanaci\u00f3n. A veces las circunstancias cambian; otras, Dios transforma al orante d\u00e1ndole paz para aceptar o resistencia para seguir adelante. La experiencia com\u00fan en la tradici\u00f3n es que la novena abre el coraz\u00f3n a la gracia y a la acci\u00f3n de Dios en la vida cotidiana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>novena a los arc\u00e1ngeles: una gu\u00eda devota para rezar a Miguel, Gabriel y Rafael con textos, oraciones y intenci\u00f3n contemplativa.<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":62409,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1654],"tags":[],"class_list":["post-62417","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-devocion-y-oracion","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62417"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62417\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}