{"id":62525,"date":"2026-03-24T11:45:00","date_gmt":"2026-03-24T14:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/la-herejia-de-la-adoracion-de-los-angeles-lo-que-pablo-condena-en-colosenses\/"},"modified":"2026-03-24T11:45:00","modified_gmt":"2026-03-24T14:45:00","slug":"la-herejia-de-la-adoracion-de-los-angeles-lo-que-pablo-condena-en-colosenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/la-herejia-de-la-adoracion-de-los-angeles-lo-que-pablo-condena-en-colosenses\/","title":{"rendered":"La herej\u00eda de la adoraci\u00f3n de los \u00e1ngeles: lo que Pablo condena en Colosenses"},"content":{"rendered":"<p class='summarization'><strong>Herej\u00eda adorar \u00e1ngeles: es la pr\u00e1ctica de dirigir alabanza y confianza \u00faltima a seres celestes en lugar de a Cristo, que Pablo condena en Colosenses porque desplaza la centralidad redentora de Jes\u00fas, fractura la comuni\u00f3n de la Iglesia y convierte la devoci\u00f3n leg\u00edtima en una sustituci\u00f3n teol\u00f3gica de la obra salvadora.<\/strong><\/p>\n<p><strong>herej\u00eda adorar \u00e1ngeles<\/strong> \u2014 \u00bfpor qu\u00e9 Pablo lo reprende con tanta firmeza en Colosenses? Te invito a leer con atenci\u00f3n y a contemplar qu\u00e9 est\u00e1 en juego para la fe.<\/p>\n<p><\/p>\n<h2>Contexto hist\u00f3rico de Colosenses y la herej\u00eda emergente<\/h2>\n<p>En la ciudad de Colosas, en la regi\u00f3n de Frigia, la vida cotidiana mezclaba tradiciones locales, comercio y creyentes de distintos or\u00edgenes. Ese cruce de caminos llev\u00f3 ideas religiosas y filos\u00f3ficas a las comunidades cristianas, que deb\u00edan aprender a discernir qu\u00e9 fortalecer en su fe. La convivencia de costumbres hizo que preguntas pr\u00e1cticas y espirituales se volvieran urgentes para la vida comunitaria.<\/p>\n<p>De ese entorno naci\u00f3 una forma de sincretismo: ense\u00f1anzas que mezclaban elementos jud\u00edos, pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas y una atenci\u00f3n especial a seres celestes. Pablo observa con preocupaci\u00f3n c\u00f3mo esa mezcla pod\u00eda llevar a la <strong>adoraci\u00f3n de los \u00e1ngeles<\/strong> y a normas que suplantan la relaci\u00f3n viva con Cristo. En Colosenses el ap\u00f3stol insiste en que la verdadera autoridad y plenitud se hallan en Cristo, porque cuando se desplaza ese centro, la comunidad pierde su eje espiritual.<\/p>\n<p>La carta responde con ternura y claridad, ofreciendo no solo correcci\u00f3n sino una gu\u00eda pastoral para volver a la comuni\u00f3n central en Cristo. <strong>Colosenses<\/strong> llama a la comunidad a recuperar la gratitud, la uni\u00f3n con Cristo y la libertad frente a pr\u00e1cticas que fragmentan la fe. Ese llamado sigue siendo una luz para quienes hoy buscan distinguir la devoci\u00f3n sincera de formas de culto que desv\u00edan la mirada del Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del texto: pasajes clave que hablan de adoraci\u00f3n<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/lectura-del-texto-pasajes-clave-que-hablan-de-adoracion.webp' alt='Lectura del texto: pasajes clave que hablan de adoraci\u00f3n' title='Lectura del texto: pasajes clave que hablan de adoraci\u00f3n' \/><\/p>\n<p>Al leer Colosenses aparecen versos que ayudan a ver el problema con claridad. En pasajes como <strong>Colosenses 2:18<\/strong> Pablo advierte contra quienes se enorgullecen de visiones y se entregan a la adoraci\u00f3n de seres celestes. M\u00e1s atr\u00e1s, en <strong>Colosenses 1:15\u201120<\/strong>, el texto proclama la supremac\u00eda de Cristo: \u00c9l es la imagen del Dios invisible y en \u00c9l habita toda la plenitud. Juntos, esos pasajes trazan un contraste: la verdadera fuente de honor y culto es Cristo, no los mensajeros de Dios.<\/p>\n<p>Al unir estos textos se descubre una l\u00f3gica pastoral y teol\u00f3gica. Pablo no niega la realidad de los \u00e1ngeles, pero s\u00ed corrige la pr\u00e1ctica de ponerlos en el centro de la devoci\u00f3n, porque eso desplace la fe viva en Jes\u00fas. <strong>La advertencia<\/strong> busca proteger la comuni\u00f3n: cuando el culto se dirige a figuras intermedias, la Iglesia pierde el foco de su esperanza y gratitud. La Escritura invita a dirigir la mirada hacia la obra redentora de Cristo, que reconcilia y sustenta.<\/p>\n<p>Leer estos pasajes hoy nos invita a una pregunta simple y pr\u00e1ctica: \u00bfa qui\u00e9n entrego mi adoraci\u00f3n en la vida diaria? La lectura atenta conduce a una devoci\u00f3n centrada, donde orar, servir y celebrar brotan de la relaci\u00f3n con Cristo y no de pr\u00e1cticas que sustituyen esa relaci\u00f3n. Desde este lugar, la comunidad encuentra calma para discernir, corregir h\u00e1bitos y volver a una alabanza que es verdadera y liberadora.<\/p>\n<h2>Significado teol\u00f3gico: por qu\u00e9 la adoraci\u00f3n pertenece a Cristo<\/h2>\n<p>En la Escritura, la raz\u00f3n por la que la adoraci\u00f3n pertenece a Cristo se presenta con fuerza y ternura a la vez. <strong>Colosenses 1:15\u201320<\/strong> proclama que \u00e9l es la imagen del Dios invisible, el creador y quien reconcilia todas las cosas. Si Cristo es la fuente de la plenitud, entonces el honor y la alabanza le corresponden porque su obra nos trae perd\u00f3n, vida y comuni\u00f3n con el Padre.<\/p>\n<p>Cuando los \u00e1ngeles ocupan el centro del culto, la vida religiosa corre el riesgo de perder su ra\u00edz: la gratitud por la gracia se sustituye por una b\u00fasqueda de experiencias o privilegios. Pablo no niega la bondad ni la realidad de los \u00e1ngeles, pero advierte contra convertir mediadores en destinatarios de confianza \u00faltima. <strong>La teolog\u00eda b\u00edblica<\/strong> mantiene una reverencia por lo celestial y, al mismo tiempo, reafirma que solo en Cristo tenemos acceso pleno a Dios.<\/p>\n<p>Esto tiene un efecto pr\u00e1ctico en la oraci\u00f3n y en la comunidad: dirigir la adoraci\u00f3n a Jes\u00fas orienta la vida hacia la misericordia y el servicio, no hacia ritos que exigen m\u00e9rito. Al volver la mirada a Cristo, la comunidad recupera libertad frente a pr\u00e1cticas que fragmentan la fe y encuentra una adoraci\u00f3n que sana, une y transforma desde el centro vivo del evangelio.<\/p>\n<h2>Pr\u00e1cticas sincr\u00e9ticas: c\u00f3mo se confund\u00eda la veneraci\u00f3n angelical<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/practicas-sincreticas-como-se-confundia-la-veneracion-angelical.webp' alt='Pr\u00e1cticas sincr\u00e9ticas: c\u00f3mo se confund\u00eda la veneraci\u00f3n angelical' title='Pr\u00e1cticas sincr\u00e9ticas: c\u00f3mo se confund\u00eda la veneraci\u00f3n angelical' \/><\/p>\n<p>En comunidades donde confluyen costumbres diversas, peque\u00f1as pr\u00e1cticas religiosas pueden volverse habituales sin que nadie lo note. Se colocaban ofrendas junto a im\u00e1genes, se segu\u00edan d\u00edas especiales y algunos valoraban se\u00f1ales personales como visiones; todo ello pod\u00eda mezclarse con la <strong>adoraci\u00f3n de los \u00e1ngeles<\/strong> hasta convertirla en rutina. Estas acciones empezaban como expresiones de reverencia, pero a veces cambiaban la direcci\u00f3n de la devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese sincretismo genera un problema espiritual claro: cuando la atenci\u00f3n se desplaza hacia intermediarios o rituales, la relaci\u00f3n vital con Cristo se debilita. Las reglas asc\u00e9ticas y la b\u00fasqueda de experiencias extraordinarias ofrecen sensaci\u00f3n de merecimiento y control, en vez de confianza en la gracia. Por eso Pablo advierte: la fe corre riesgo de fragmentarse si se pone la esperanza en pr\u00e1cticas y figuras celestes en lugar de en el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Ante esto, la comunidad necesita discernir con cari\u00f1o y firmeza, ense\u00f1ando a orar y a celebrar desde la centralidad del evangelio. Recuperar la palabra compartida, la oraci\u00f3n conjunta y la ense\u00f1anza suave sobre la obra de Cristo ayuda a deshacer expectativas erradas sin juzgar con dureza. As\u00ed la devoci\u00f3n vuelve a ser libre, agradecida y orientada hacia lo que une y sana.<\/p>\n<h2>Interpretaciones patr\u00edsticas y medievales sobre \u00e1ngeles y culto<\/h2>\n<p>Los primeros padres de la Iglesia y los escritores medievales abordaron a los \u00e1ngeles con asombro y cuidado. Textos como los de Pseudo\u2011Dionisio trazan una <strong>jerarqu\u00eda celestial<\/strong> que ordena a los seres celestes en grados de cercan\u00eda a Dios, y autores como san Agust\u00edn recuerdan que esa ordenaci\u00f3n no convierte a los \u00e1ngeles en destinatarios de adoraci\u00f3n. Aquellos autores viv\u00edan la mezcla de reverencia y prudencia: admiraban lo divino en lo creado, pero subrayaban que solo a Dios corresponde la alabanza suprema.<\/p>\n<p>En la Edad Media, te\u00f3logos como Santo Tom\u00e1s de Aquino profundizaron estas intuiciones y ofrecieron herramientas para el discernimiento lit\u00fargico y doctrinal. Se formul\u00f3 con mayor claridad la <strong>distinci\u00f3n entre adoraci\u00f3n y veneraci\u00f3n<\/strong> \u2014la adoraci\u00f3n (latr\u00eda) es debida \u00fanicamente a Dios, mientras que la veneraci\u00f3n (dul\u00eda) reconoce la bondad de los seres creados\u2014 y as\u00ed se protegi\u00f3 la devoci\u00f3n popular sin desviar la devoci\u00f3n \u00faltima. Esa precisi\u00f3n ayud\u00f3 a mantener el centro cristol\u00f3gico en las pr\u00e1cticas religiosas y evit\u00f3 que el culto pasara a intermediarios celestiales.<\/p>\n<p>Esta tradici\u00f3n dej\u00f3 huella en la piedad cotidiana: mosaicos, himnos y liturgias invocaban la compa\u00f1\u00eda angelical sin promover su culto. Los maestros espirituales insist\u00edan en orientar la mirada a Cristo y en usar las im\u00e1genes y los himnos como puertas hacia la gracia, no como fines en s\u00ed mismos. Para quien hoy busca equilibrio, la herencia patr\u00edstica y medieval ofrece una gu\u00eda clara: venerar con respeto a lo santo, pero adorar solo a Aquel que nos reconcilia y nos une en su amor.<\/p>\n<h2>Implicaciones espirituales para la comunidad cristiana hoy<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/implicaciones-espirituales-para-la-comunidad-cristiana-hoy.webp' alt='Implicaciones espirituales para la comunidad cristiana hoy' title='Implicaciones espirituales para la comunidad cristiana hoy' \/><\/p>\n<p>Cuando una comunidad entiende que la adoraci\u00f3n pertenece a Cristo, su vida cambia de rumbo. <strong>La centralidad de Cristo<\/strong> trae claridad: la oraci\u00f3n, la alabanza y el servicio salen de una relaci\u00f3n viva con Jes\u00fas y no de la b\u00fasqueda de experiencias celestiales. Esto ayuda a evitar que la devoci\u00f3n se disperse en pr\u00e1cticas que parecen espirituales pero que, en el fondo, desplazan el coraz\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>En lo pr\u00e1ctico, esto pide ense\u00f1anza paciente y acompa\u00f1amiento pastoral. Leer la Escritura juntos, celebrar los sacramentos con sencillez y ense\u00f1ar a orar con humildad son maneras de cultivar una devoci\u00f3n sana. Tambi\u00e9n implica ofrecer discernimiento frente a visiones o pr\u00e1cticas extraordinarias, acompa\u00f1ando a quienes las viven con escucha y gu\u00eda, sin condenar ni alimentar el sensacionalismo.<\/p>\n<p>Finalmente, la comunidad que centra su culto en Cristo respira libertad y esperanza. El servicio al pr\u00f3jimo, la b\u00fasqueda de justicia y la vida cotidiana se nutren de una adoraci\u00f3n que une y transforma. <strong>La adoraci\u00f3n verdadera<\/strong> no aparta la mirada del Se\u00f1or, sino que impulsa a una fe que cura, re\u00fane y env\u00eda a la misi\u00f3n con paz y gratitud.<\/p>\n<h2>Discernimiento pastoral: acompa\u00f1ar la devoci\u00f3n sin caer en herej\u00eda<\/h2>\n<p>En la vida de la iglesia aparecen creyentes con experiencias intensas o con una devoci\u00f3n muy centrada en seres celestes, y eso pide respuesta sabia. Un pastor o gu\u00eda que escucha primero entiende el deseo del coraz\u00f3n y reconoce tanto la b\u00fasqueda de lo sagrado como el riesgo de perder el centro. Escuchar sin apresurar el juicio abre la puerta a la verdad y a la sanaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El acompa\u00f1amiento pastoral se hace con oraci\u00f3n, palabra y paciencia: <strong>leer la Escritura juntos<\/strong>, orar por discernimiento y mostrar c\u00f3mo la fe se sostiene en Cristo. Ense\u00f1ar la centralidad de Cristo, como hace Colosenses, no es suprimir la piedad, sino ordenarla; as\u00ed la comunidad aprende a distinguir <strong>veneraci\u00f3n saludable<\/strong> de pr\u00e1cticas que desv\u00edan la adoraci\u00f3n. Corregir con ternura y ofrecer alternativas pr\u00e1cticas ayuda a que la devoci\u00f3n crezca en libertad.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, esto significa crear espacios seguros para compartir, formar grupos de lectura b\u00edblica, y acompa\u00f1ar a quienes buscan se\u00f1ales extraordinarias con acompa\u00f1amiento espiritual y direcci\u00f3n prudente. La meta no es prohibir la experiencia, sino integrarla en una vida cristiana que ora, sirve y permanece en la Palabra. El pastor act\u00faa con humildad y paciencia, sosteniendo a la comunidad hasta que su adoraci\u00f3n vuelva a ser libre, agradecida y centrada en el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Que la paz del Creador descanse sobre nuestras manos y nuestros pasos, y que cada gesto de devoci\u00f3n nos acerque m\u00e1s a la verdad que salva.<\/p>\n<p>Que aprendamos a fijar la mirada en <strong>Cristo<\/strong>, fuente de toda plenitud, y a dejar que nuestra adoraci\u00f3n brote de gratitud m\u00e1s que de b\u00fasqueda de privilegios o se\u00f1ales.<\/p>\n<p>En la vida diaria, que la oraci\u00f3n sencilla, el servicio al pr\u00f3jimo y la lectura compartida de la Palabra nos ayuden a distinguir lo que edifica de lo que desv\u00eda. As\u00ed la comunidad crece en libertad y ternura.<\/p>\n<p>Que la luz que no se apaga nos sostenga hoy: para alabar con corazones sanos, para servir con manos libres, y para vivir con asombro y paz. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>FAQ &#8211; Preguntas sobre la adoraci\u00f3n de \u00e1ngeles y la ense\u00f1anza de Colosenses<\/h2>\n<h3>\u00bfEs pecado venerar o adorar a los \u00e1ngeles seg\u00fan la Biblia?<\/h3>\n<p>La Escritura distingue claramente la adoraci\u00f3n debida solo a Dios. Pablo advierte contra la adoraci\u00f3n de seres celestes en Colosenses 2:18, y Jes\u00fas mismo responde: \u00abAl Se\u00f1or tu Dios adorar\u00e1s\u00bb (Mateo 4:10). Venerar con respeto a los \u00e1ngeles como mensajeros de Dios puede ser aceptable en la tradici\u00f3n, pero convertirlos en destinatarios de adoraci\u00f3n es desviar la devoci\u00f3n que pertenece a Cristo.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 ense\u00f1\u00f3 Pablo exactamente sobre este tema en la carta a los colosenses?<\/h3>\n<p>Pablo denuncia pr\u00e1cticas que elevan a los \u00e1ngeles y las visiones por encima de la fe en Cristo (Colosenses 2:18). En contraste, proclama la primac\u00eda de Jes\u00fas (Colosenses 1:15\u201320), mostrando que toda plenitud y derecho al honor est\u00e1 en \u00c9l. Su intenci\u00f3n pastoral es proteger la comunidad para que la comuni\u00f3n y la salvaci\u00f3n no se fragmenten por pr\u00e1cticas erradas.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo diferencian la tradici\u00f3n patr\u00edstica y la teolog\u00eda medieval la adoraci\u00f3n y la veneraci\u00f3n?<\/h3>\n<p>Autores como Pseudo\u2011Dionisio y Santo Tom\u00e1s establecieron una distinci\u00f3n \u00fatil: la adoraci\u00f3n (latr\u00eda) pertenece solo a Dios; la veneraci\u00f3n (dul\u00eda) reconoce el honor debido a lo santo creado. Esa precisi\u00f3n permite respetar la realidad y el servicio de los \u00e1ngeles sin atribuirles la alabanza que solo corresponde a Dios encarnado en Cristo.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 debo hacer si alguien en mi comunidad afirma tener visiones o experiencias angelicales?<\/h3>\n<p>Escuchar con ternura y discernimiento es la primera respuesta. Acompa\u00f1ar con oraci\u00f3n, lectura de la Escritura y direcci\u00f3n espiritual ayuda a poner esas experiencias en relaci\u00f3n con Cristo. La comunidad debe ofrecer formaci\u00f3n, evitar el sensacionalismo y recordar la centralidad de Jes\u00fas, tal como aconseja la ense\u00f1anza de Colosenses.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo honrar a los \u00e1ngeles sin caer en pr\u00e1cticas herejes?<\/h3>\n<p>Honrar a los \u00e1ngeles puede consistir en reconocer su papel como mensajeros y servidores de Dios, inspirando humildad y gratitud. Evita gestos o ritos que desplacen la oraci\u00f3n y la confianza hacia Cristo. Centrar la liturgia, la oraci\u00f3n personal y la caridad en la obra redentora de Jes\u00fas mantiene la devoci\u00f3n en su lugar sano y liberador.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 recursos pr\u00e1cticos ofrece la comunidad para prevenir la adoraci\u00f3n equivocada?<\/h3>\n<p>La comunidad puede promover lectura b\u00edblica compartida (especialmente Colosenses 1 y 2), catequesis sobre la distinci\u00f3n entre adoraci\u00f3n y veneraci\u00f3n, espacios de acompa\u00f1amiento pastoral y pr\u00e1cticas de oraci\u00f3n sencilla. Estas medidas forman el discernimiento y ayudan a que la devoci\u00f3n crezca en libertad y fidelidad a la tradici\u00f3n cristiana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>herej\u00eda adorar \u00e1ngeles: descubre por qu\u00e9 Pablo rechaza la veneraci\u00f3n angelical en Colosenses, y c\u00f3mo esto protege la pureza de la fe.<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":62519,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1664],"tags":[],"class_list":["post-62525","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-angeles-caidos","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62525"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62525\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}