{"id":62659,"date":"2026-04-07T06:00:00","date_gmt":"2026-04-07T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/la-naturaleza-de-los-angeles-como-puros-espiritus-tomas-de-aquino-y-escoto\/"},"modified":"2026-04-07T06:00:00","modified_gmt":"2026-04-07T09:00:00","slug":"la-naturaleza-de-los-angeles-como-puros-espiritus-tomas-de-aquino-y-escoto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/la-naturaleza-de-los-angeles-como-puros-espiritus-tomas-de-aquino-y-escoto\/","title":{"rendered":"La naturaleza de los \u00e1ngeles como puros esp\u00edritus: Tom\u00e1s de Aquino y Escoto"},"content":{"rendered":"<p class='summarization'><strong>La naturaleza de los \u00e1ngeles como puros esp\u00edritus, seg\u00fan Tom\u00e1s de Aquino y Duns Escoto, consiste en criaturas personales no corporales dotadas de intelecto y voluntad, individualizadas en su ser y ordenadas jer\u00e1rquica y ministerialmente para servir la gloria de Dios y asistir a las almas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>naturaleza de los \u00e1ngeles puro esp\u00edritu<\/strong>: \u00bfqu\u00e9 significa contemplar seres sin cuerpo que acompa\u00f1an la historia humana? Acomp\u00e1\u00f1ame en un breve viaje por Tom\u00e1s de Aquino y Duns Escoto para descubrir c\u00f3mo la teolog\u00eda y la devoci\u00f3n articulan su misterio.<\/p>\n<p><\/p>\n<h2>\u00c1ngeles en la escritura: rastros de un ser puro esp\u00edritu<\/h2>\n<p>En la Escritura, los \u00e1ngeles se presentan como mensajeros y servidores de Dios, presentes en momentos decisivos sin depender de un cuerpo humano. Desde la anunciaci\u00f3n hasta las visiones prof\u00e9ticas, su actividad revela un modo de ser distinto: act\u00faan por inteligencia y voluntad, no por carne y hueso. Estas apariciones dejan <strong>un rastro de lo puramente espiritual<\/strong> en el tejido b\u00edblico y nos muestran que la realidad visible tiene acompa\u00f1antes invisibles.<\/p>\n<p>Los pasajes b\u00edblicos subrayan su cercan\u00eda a la divina presencia y su misi\u00f3n de comunicar, proteger y alabar. Cuando un \u00e1ngel anuncia, consuela o lucha, su palabra se\u00f1ala directamente al designio de Dios y no a la gloria propia. Esa calidad de servicio y adoraci\u00f3n nos ayuda a entender por qu\u00e9 la tradici\u00f3n los describe como puros esp\u00edritus: su existencia est\u00e1 orientada hacia la relaci\u00f3n con el Creador.<\/p>\n<p>Leer esos relatos con devoci\u00f3n transforma la oraci\u00f3n y la esperanza. En lugar de buscar se\u00f1ales sensacionales, la Escritura invita a reconocer la compa\u00f1\u00eda espiritual en la vida cotidiana y en los grandes momentos de la historia sagrada. Dejarse tocar por ese testimonio es aprender a confiar en la presencia de lo invisible y a abrir el coraz\u00f3n a una compa\u00f1\u00eda que impulsa la fe y la atenci\u00f3n humilde.<\/p>\n<h2>La definici\u00f3n teol\u00f3gica: qu\u00e9 significa ser puro esp\u00edritu<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/la-definicion-teologica-que-significa-ser-puro-espiritu.webp' alt='La definici\u00f3n teol\u00f3gica: qu\u00e9 significa ser puro esp\u00edritu' title='La definici\u00f3n teol\u00f3gica: qu\u00e9 significa ser puro esp\u00edritu' \/><\/p>\n<p>Ser <strong>puro esp\u00edritu<\/strong> quiere decir no tener cuerpo ni materia; su modo de existir es distinto del nuestro. En la tradici\u00f3n cristiana, los \u00e1ngeles son criaturas personales dotadas de inteligencia y voluntad que act\u00faan por conocer y amar, no por sentidos corporales. Pensar en ellos as\u00ed nos ayuda a distinguir entre lo visible y lo que act\u00faa desde la intimidad de lo divino.<\/p>\n<p>La Escritura y la liturgia muestran esa realidad en acci\u00f3n: \u00e1ngeles anuncian, protegen y alaban sin depender de forma f\u00edsica. Esta condici\u00f3n implica que su presencia no est\u00e1 confinada a un lugar o a una hora como la nuestra; su acci\u00f3n es r\u00e1pida y orientada hacia el servicio a Dios y al pr\u00f3jimo. Al comprenderlos como inteligencias libres, captamos por qu\u00e9 su trabajo aparece siempre subordinado al plan divino.<\/p>\n<p>Para la vida de fe, esta definici\u00f3n tiene peso pr\u00e1ctico y devocional. Saber que existen inteligencias creadas que contemplan a Dios y cooperan con \u00c9l nos invita a pedir su intercesi\u00f3n y a reconocer su labor en la historia sagrada, sin confundirlos con el misterio absoluto de Dios. Esta visi\u00f3n sostiene una oraci\u00f3n humilde y confiada, abierta a la compa\u00f1\u00eda invisible que impulsa la alabanza y la obediencia.<\/p>\n<h2>Tom\u00e1s de Aquino: intelecto, voluntad y jerarqu\u00eda angelical<\/h2>\n<p>Tom\u00e1s de Aquino describe a los \u00e1ngeles como <strong>puros esp\u00edritus<\/strong> cuya vida se funda en el conocimiento y el amor. Para \u00e9l, su esencia no necesita cuerpo: lo que son se realiza mediante <strong>intelecto y voluntad<\/strong>. Esta visi\u00f3n coloca al \u00e1ngel como un ser que conoce inmediatamente la verdad y elige en libertad, sin mediaci\u00f3n de los sentidos corporales.<\/p>\n<p>En su explicaci\u00f3n aparece tambi\u00e9n la idea de singularidad: <strong>cada \u00e1ngel es \u00fanico<\/strong>, no una copia de otro, y se distingue por sus actos y su posici\u00f3n en el orden creado. Tom\u00e1s habla de una <strong>jerarqu\u00eda<\/strong> en la que distintos coros tienen funciones diversas \u2014adornar la alabanza, custodiar, participar en los designios divinos\u2014 y as\u00ed cooperan al bien com\u00fan del universo sin rivalidad, cada uno seg\u00fan su modo de ser.<\/p>\n<p>Comprender esta ense\u00f1anza tiene eco en la vida espiritual: reconocer \u00e1ngeles como inteligencias que sirven a Dios ayuda a mirar la creaci\u00f3n con humildad y esperanza. Saber que existe una <strong>jerarqu\u00eda ordenada al servicio de Dios<\/strong> nos invita a la oraci\u00f3n y a la confianza, sin perder de vista que todo su actuar remite a la gloria del Creador y a la salvaci\u00f3n de las almas.<\/p>\n<h2>Duns Escoto: matices metaf\u00edsicos y disputa sobre la singularidad<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/duns-escoto-matices-metafisicos-y-disputa-sobre-la-singularidad.webp' alt='Duns Escoto: matices metaf\u00edsicos y disputa sobre la singularidad' title='Duns Escoto: matices metaf\u00edsicos y disputa sobre la singularidad' \/><\/p>\n<p>Duns Escoto introduce un matiz que toca el coraz\u00f3n del misterio: \u00bfqu\u00e9 hace que dos \u00e1ngeles, que comparten naturaleza, sean distintos uno del otro? Para \u00e9l existe una manera de ser que \u00e9l llam\u00f3 <strong>haecceidad<\/strong>, la \u201cesto-idad\u201d que no es una cualidad visible sino una marca \u00edntima de singularidad. Esta idea nos permite imaginar la diferencia entre seres espirituales sin recurrir a materia o a diferencias externas.<\/p>\n<p>En su pensamiento, la haecceidad act\u00faa como principio de individuaci\u00f3n: no a\u00f1ade accidente sensible, sino que realiza la existencia propia de cada criatura. As\u00ed, dos \u00e1ngeles pueden ser semejantes en su naturaleza pero distintos en su ser concreto, cada uno con su modo irrepetible de conocer y amar. Este punto abri\u00f3 una discusi\u00f3n con quienes explicaban la distinci\u00f3n a partir de la multiplicidad de especies o por otros principios metaf\u00edsicos.<\/p>\n<p>Para la devoci\u00f3n, el aporte de Escoto ofrece consuelo y ternura: si cada ser espiritual tiene una \u201cesto-idad\u201d, entonces la compa\u00f1\u00eda de los \u00e1ngeles no es gen\u00e9rica ni indiferente. Podemos confiar en una presencia personal y \u00fanica, que acompa\u00f1a de modo singular la historia humana. Pensar en esa singularidad despierta gratitud y una oraci\u00f3n m\u00e1s atenta, como quien reconoce la mano propia de un amigo fiel en la trama de la vida.<\/p>\n<h2>\u00c1ngeles y la creaci\u00f3n: presencia en el orden divino<\/h2>\n<p>En la obra de la creaci\u00f3n, los \u00e1ngeles aparecen como <strong>ministros del orden divino<\/strong>, no como fuerzas ca\u00f3ticas sino como manos que ayudan al arte del Creador. Su acci\u00f3n no compite con la libertad humana ni con la materia; m\u00e1s bien, la sostiene y la orienta hacia el bien. Pensar as\u00ed nos ayuda a ver el mundo como un tejido habitado por la bondad que lo gobierna.<\/p>\n<p>Los relatos b\u00edblicos sugieren esta presencia en momentos claves: los querubines que custodian el Ed\u00e9n y las visiones del templo muestran c\u00f3mo los \u00e1ngeles conservan la armon\u00eda entre lo santo y lo creado. No siempre se muestran con ostentaci\u00f3n; a veces su trabajo es sutil, como proteger caminos y encender corazones para la alabanza. Esa discreci\u00f3n revela su funci\u00f3n: servir la gloria de Dios dentro de la historia de las criaturas.<\/p>\n<p>Vivir con esta mirada transforma la relaci\u00f3n con la creaci\u00f3n: invita a la reverencia, al cuidado y a la oraci\u00f3n. Al contemplar un bosque, un r\u00edo o una noche estrellada, podemos reconocer la huella de ese servicio invisible y ofrecer una <strong>oraci\u00f3n de agradecimiento<\/strong>. As\u00ed, la devoci\u00f3n y la responsabilidad ecol\u00f3gica se sostienen mutuamente, porque cuidar la tierra es respetar el orden que los \u00e1ngeles ayudan a mantener.<\/p>\n<h2>Experiencia devocional y relatos de la tradici\u00f3n cristiana<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/experiencia-devocional-y-relatos-de-la-tradicion-cristiana.webp' alt='Experiencia devocional y relatos de la tradici\u00f3n cristiana' title='Experiencia devocional y relatos de la tradici\u00f3n cristiana' \/><\/p>\n<p>La tradici\u00f3n cristiana est\u00e1 llena de relatos donde los \u00e1ngeles tocan la vida de los fieles de manera cercana y simple. Desde narraciones b\u00edblicas hasta testimonios de santos, esas apariciones no buscan espect\u00e1culo sino acompa\u00f1ar, consolar y guiar. Al leer esas historias, uno percibe una <strong>experiencia devocional<\/strong> que se repite: la presencia invisible que invita a la calma y a la alabanza.<\/p>\n<p>Los escritos de monjes, sermones medievales y las memorias de m\u00edsticos ofrecen detalles que parecen \u00edntimos: sue\u00f1os consoladores, mensajeros en momentos de angustia, o visiones que iluminan una decisi\u00f3n dif\u00edcil. Santos como Jos\u00e9 de Cupertino o relatos de mon\u00e1sticas muestran que estas experiencias no son propiedad de unos pocos famosos, sino que afirman una realidad donde Dios dispone ayudantes para la vida espiritual. Esa cercan\u00eda transforma la fe en algo vivido, no solo pensado.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica devocional, esto se traduce en oraciones breves al \u00e1ngel guardi\u00e1n, letan\u00edas antiguas y gestos sencillos de agradecimiento al finalizar el d\u00eda. Reconocer la <strong>compa\u00f1\u00eda personal<\/strong> de un \u00e1ngel no exige pruebas espectaculares, sino un coraz\u00f3n atento que da gracias y pide claridad. Al cultivar esa presencia en la oraci\u00f3n cotidiana, la tradici\u00f3n nos ense\u00f1a a confiar m\u00e1s y temer menos, a vivir con esperanza y una ternura que nace de la certeza de no estar solos.<\/p>\n<h2>Implicaciones espirituales para la oraci\u00f3n y el discernimiento<\/h2>\n<p>Comprender a los \u00e1ngeles como puros esp\u00edritus transforma la oraci\u00f3n: nos recuerda que no oramos solos. Abrir el coraz\u00f3n a la <strong>compa\u00f1\u00eda invisible<\/strong> hace que la plegaria sea m\u00e1s humilde y confiada, porque reconocemos aliados espirituales que sostienen nuestro di\u00e1logo con Dios.<\/p>\n<p>En el discernimiento, esa presencia ayuda a iluminar la conciencia y a distinguir la voz de Dios de otras voces confusas. No suprime la libertad humana; m\u00e1s bien, favorece un <strong>discernimiento espiritual<\/strong> sereno que descubre inclinaciones buenas y razones para evitar lo que dispersa el alma.<\/p>\n<p>Hay pr\u00e1cticas sencillas que permiten vivir esta verdad: un examen breve al concluir el d\u00eda, invocar al \u00e1ngel guardi\u00e1n antes de decisiones importantes, y cultivar el silencio durante la lectura de la Escritura. Estas rutinas fomentan una <strong>oraci\u00f3n atenta<\/strong> y decisiones tomadas con humildad, aprendiendo as\u00ed a confiar y a responder al impulso del bien.<\/p>\n<h2>Caminar acompa\u00f1ado en silencio agradecido<\/h2>\n<p>Que la certeza de una compa\u00f1\u00eda invisible nos llene de paz y de asombro. Al sentirnos sostenidos, el coraz\u00f3n se abre con m\u00e1s libertad a la alabanza y al servicio.<\/p>\n<p>Recordemos que los \u00e1ngeles son <strong>puros esp\u00edritus<\/strong> que act\u00faan para la gloria de Dios y el bien de las almas. Esta verdad no es solo doctrina: es una invitaci\u00f3n a reconocer ayuda fiel en lo invisible.<\/p>\n<p>Prueba un gesto sencillo cada d\u00eda: una breve oraci\u00f3n al despertar, un examen al cerrar la jornada, o un acto de gratitud ante la belleza de la creaci\u00f3n. Esos h\u00e1bitos llevan la maravilla del cielo a los detalles de la vida.<\/p>\n<p>Que la ternura de este acompa\u00f1amiento gu\u00ede tus pasos y te regale confianza en cada decisi\u00f3n. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>FAQ &#8211; Preguntas frecuentes sobre la naturaleza de los \u00e1ngeles y la devoci\u00f3n<\/h2>\n<h3>\u00bfExisten realmente los \u00e1ngeles seg\u00fan la Biblia y la tradici\u00f3n?<\/h3>\n<p>S\u00ed. La Escritura habla repetidamente de seres ang\u00e9licos que sirven a Dios y a los hombres (por ejemplo, Salmo 91:11; Hebreos 1:14). La tradici\u00f3n cristiana, incluida la ense\u00f1anza patr\u00edstica y el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, afirma su realidad como criaturas espirituales destinadas al servicio divino.<\/p>\n<h3>\u00bfTiene cada persona un \u00e1ngel guardi\u00e1n asignado?<\/h3>\n<p>Seg\u00fan la ense\u00f1anza b\u00edblica y la tradici\u00f3n cristiana, cada alma puede ser confiada a un guardi\u00e1n personal (v\u00e9ase Mateo 18:10 como indicio evang\u00e9lico). La tradici\u00f3n pastoral y lit\u00fargica anima a reconocer esta cercan\u00eda como ayuda para la vida espiritual.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo podemos dirigirnos o solicitar la ayuda de nuestro \u00e1ngel guardi\u00e1n?<\/h3>\n<p>La pr\u00e1ctica tradicional recomienda breves oraciones y actos de confianza, pidiendo su intercesi\u00f3n y protecci\u00f3n antes de decisiones o al terminar el d\u00eda. Esto no sustituye la oraci\u00f3n a Dios, sino que reconoce a los \u00e1ngeles como ministros que nos ayudan a escuchar la voluntad divina (Hebreos 1:14).<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 diferencia hay entre arc\u00e1ngeles y \u00e1ngeles guardianes?<\/h3>\n<p>Los arc\u00e1ngeles (como Miguel, Gabriel y Rafael en la Escritura) aparecen con misiones destacadas en la historia de la salvaci\u00f3n (Apocalipsis 12; Lucas 1; Tobit 12). Los \u00e1ngeles guardianes, por su parte, tienen una misi\u00f3n m\u00e1s personal y silenciosa de acompa\u00f1ar y proteger a las personas en su camino espiritual.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo se describen f\u00edsicamente los \u00e1ngeles en la Biblia?<\/h3>\n<p>Las descripciones var\u00edan: a veces parecen hombres (G\u00e9nesis 18), otras veces son visiones brillantes o seres simb\u00f3licos (Ezequiel, Apocalipsis). Esa diversidad muestra que su manifestaci\u00f3n se adapta a la misi\u00f3n y al receptor; la Biblia enfatiza m\u00e1s su acci\u00f3n que un aspecto corporal fijo.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 pr\u00e1cticas ayudan a crecer en la relaci\u00f3n con los \u00e1ngeles?<\/h3>\n<p>Pr\u00e1cticas sencillas y constantes son las mejores: una oraci\u00f3n breve al comenzar el d\u00eda, invocar su ayuda en la hora de la prueba, leer los pasajes b\u00edblicos donde act\u00faan y cultivar el silencio para discernir. Estas rutinas forman un coraz\u00f3n atento, abierto a la gu\u00eda y al consuelo que la tradici\u00f3n afirma que ellos ofrecen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>naturaleza de los \u00e1ngeles puro esp\u00edritu revela c\u00f3mo Tom\u00e1s de Aquino y Escoto describen su ser: un refugio de luz y sentido.<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":62649,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1662],"tags":[],"class_list":["post-62659","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-angelologia","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62659","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62659"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62659\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62649"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}