{"id":62819,"date":"2026-04-22T17:13:00","date_gmt":"2026-04-22T20:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/como-los-artistas-sacros-aprendian-a-pintar-angeles-en-la-edad-media\/"},"modified":"2026-04-22T17:13:00","modified_gmt":"2026-04-22T20:13:00","slug":"como-los-artistas-sacros-aprendian-a-pintar-angeles-en-la-edad-media","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/como-los-artistas-sacros-aprendian-a-pintar-angeles-en-la-edad-media\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo los artistas sacros aprend\u00edan a pintar \u00e1ngeles en la Edad Media"},"content":{"rendered":"<p class='summarization'><strong>C\u00f3mo pintar \u00e1ngeles arte sacro ense\u00f1a que crear estas im\u00e1genes requer\u00eda aprender iconograf\u00eda b\u00edblica y lit\u00fargica, dominar pigmentos y pan de oro en talleres art\u00edsticos, practicar trazos y composici\u00f3n con devoci\u00f3n, y observar ejercicios espirituales como la oraci\u00f3n y el ayuno para que la obra sirviera aut\u00e9ntamente a la oraci\u00f3n de la comunidad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>c\u00f3mo pintar \u00e1ngeles arte sacro<\/strong> \u2014 \u00bfte has preguntado qu\u00e9 silencios, qu\u00e9 oro y qu\u00e9 oraciones envolv\u00edan la mano del pintor medieval? En este relato breve descubrir\u00e1s c\u00f3mo la t\u00e9cnica y la devoci\u00f3n se entrelazaban para formar im\u00e1genes que hablaban a los ojos y al coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><\/p>\n<h2>Iconograf\u00eda angelical en la Biblia y su lectura medieval<\/h2>\n<p>La Biblia nos muestra \u00e1ngeles en escenas muy distintas: Gabriel anunciando la buena nueva, los serafines que rodean el trono en Isa\u00edas y las ruedas vivientes que asombran en Ezequiel. Estas im\u00e1genes no son solo narraci\u00f3n; son <strong>mensajeros de Dios y signos de la presencia divina<\/strong> que hablan con gesto y brillo. Leerlas as\u00ed abre la puerta a una visi\u00f3n pr\u00e1ctica y espiritual, clara y cercana.<\/p>\n<p>En la Edad Media, esa visi\u00f3n b\u00edblica se transform\u00f3 por la lectura devocional y la teolog\u00eda pr\u00e1ctica. Textos y sermones se\u00f1alaban sentidos morales y celestiales, y la obra de autores como Pseudo\u2011Dionisio ofreci\u00f3 una idea ordenada de la <strong>jerarqu\u00eda celestial<\/strong>. Los artistas no solo copiaban escenas: traduc\u00edan s\u00edmbolos en im\u00e1genes que ense\u00f1aban y consolaban a creyentes que miraban desde el banco de la iglesia.<\/p>\n<p>Por eso en la pintura medieval vemos alas seg\u00fan el rango, gestos que explican misi\u00f3n y fondos dorados que sugieren lo eterno. El uso del <strong>pan de oro<\/strong>, los colores y las posturas respond\u00edan a una intenci\u00f3n catequ\u00e9tica y devocional: la imagen deb\u00eda acercar al espectador a la oraci\u00f3n. As\u00ed, la iconograf\u00eda angelical funcion\u00f3 como un puente entre las palabras sagradas y la experiencia cotidiana de fe.<\/p>\n<h2>Talleres y aprendizaje: maestro, aprendiz y la tradici\u00f3n oral<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/talleres-y-aprendizaje-maestro-aprendiz-y-la-tradicion-oral.webp' alt='Talleres y aprendizaje: maestro, aprendiz y la tradici\u00f3n oral' title='Talleres y aprendizaje: maestro, aprendiz y la tradici\u00f3n oral' \/><\/p>\n<p>En el taller medieval el aprendizaje era \u00edntimo y pr\u00e1ctico. El maestro ense\u00f1aba junto al aprendiz, mostrando c\u00f3mo trazar l\u00edneas, preparar la tabla y aplicar el pan de oro. Esa cercan\u00eda no era solo t\u00e9cnica: era una transmisi\u00f3n de sentido, una <strong>tradici\u00f3n oral<\/strong> que guardaba consejos, oraciones y modos de ver lo sagrado.<\/p>\n<p>El aprendiz copiaba trazos, memorizaba cartones y observaba la mano del maestro al mezclar pigmentos y preparar el temple. Muchas ense\u00f1anzas llegaban en la palabra diaria: cu\u00e1ndo rezar antes de comenzar, c\u00f3mo sujetar el pincel con respeto, qu\u00e9 colores reservar para los rostros angelicales. La pr\u00e1ctica del taller se viv\u00eda como un ejercicio de <strong>oraci\u00f3n y disciplina<\/strong>, donde la t\u00e9cnica y la vida espiritual se forjaban juntas.<\/p>\n<p>Con el tiempo el taller se convert\u00eda en una peque\u00f1a comunidad que conservaba modelos y recetas, correg\u00eda errores y repet\u00eda gestos hasta que quedaban en la memoria del oficio. Las im\u00e1genes nac\u00edan para la iglesia y para la gente; cada lecci\u00f3n de mano y palabra aseguraba que la iconograf\u00eda continuara hablando al pueblo. As\u00ed la tradici\u00f3n oral y la experiencia compartida mantuvieron viva la forma en que se representaban los \u00e1ngeles.<\/p>\n<h2>Materiales sagrados: pigmentos, pan de oro y su simbolog\u00eda<\/h2>\n<p>Los pintores medievales trabajaban con materiales que ven\u00edan de la tierra y del comercio lejano: polvo de lapisl\u00e1zuli para azules intensos, cinabrio o bermell\u00f3n para rojos vivos, blanco de plomo para luces y pan de oro para fondos y haloes. Estas materias se mol\u00edan, tamizaban y mezclaban con temple de huevo o resinas. Cada gesto al preparar el color buscaba transformar lo bruto en algo que hablara de lo sagrado.<\/p>\n<p>El uso del oro no era solo decorativo: el pan de oro serv\u00eda para hacer visible la idea de lo eterno y la luz divina en la pintura. Los azules profundos sol\u00edan reservarse para la Virgen, los rojos evocaban entrega y pasi\u00f3n, y el blanco se\u00f1alaba pureza. Al aplicar esos tonos, el artista traduc\u00eda s\u00edmbolos b\u00edblicos en una paleta que la comunidad pod\u00eda leer y sentir; as\u00ed, <strong>el material se volv\u00eda lenguaje teol\u00f3gico<\/strong>.<\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n ten\u00eda un tono casi lit\u00fargico: moler pigmentos con paciencia, templar el color y alisar el dorado eran actos de cuidado que preced\u00edan a la oraci\u00f3n y a la entrega del tiempo. Muchos talleres guardaban recetas y recordatorios sobre cu\u00e1ndo hacer una pausa para rezar o bendecir la obra antes de empezar. De ese modo la t\u00e9cnica y la devoci\u00f3n iban juntas, y la obra terminada llevaba la huella de ambas: oficio y coraz\u00f3n. <strong>La mano que prepara el oro participa en la misma oraci\u00f3n que la mano que pinta<\/strong>.<\/p>\n<h2>T\u00e9cnicas de dibujo y composici\u00f3n para representar lo divino<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/tecnicas-de-dibujo-y-composicion-para-representar-lo-divino.webp' alt='T\u00e9cnicas de dibujo y composici\u00f3n para representar lo divino' title='T\u00e9cnicas de dibujo y composici\u00f3n para representar lo divino' \/><\/p>\n<p>La representaci\u00f3n de lo divino comienza con el trazo: l\u00edneas claras que definen rostro, gesto y direcci\u00f3n de la mirada. Los pintores medievales prefer\u00edan contornos definidos y una escala jer\u00e1rquica donde lo sagrado es mayor o m\u00e1s central; as\u00ed el espectador entiende de inmediato qui\u00e9n comunica la presencia divina. Esa decisi\u00f3n compositiva act\u00faa como una forma de lenguaje visual que gu\u00eda la oraci\u00f3n, porque <strong>la imagen organiza la atenci\u00f3n hacia lo trascendente<\/strong>.<\/p>\n<p>En la composici\u00f3n se usaban recursos sencillos y potentes: la simetr\u00eda para expresar orden celestial, la verticalidad para elevar la mirada y la mandorla o fondo dorado para sugerir un espacio fuera del tiempo. Los gestos y la direcci\u00f3n del cuerpo indicaban funci\u00f3n: un \u00e1ngel que inclina la cabeza invita al silencio, uno que extiende la mano anuncia. El espacio negativo y la pausa entre figuras ayudan a crear descanso visual, un lugar donde la mente puede detenerse y orar.<\/p>\n<p>En el taller esas ideas se concretaban mediante cartones, plantillas y punci\u00f3n para transferir el dibujo a la tabla. El artista dibujaba con carb\u00f3n o sanguina, trazaba proporciones sencillas y usaba l\u00edneas gu\u00eda para mantener la armon\u00eda. Mientras se preparaba el dorado o se aplicaba la imprimaci\u00f3n, la composici\u00f3n ya estaba pensada como un acto lit\u00fargico: cada trazo sosten\u00eda un sentido y cada inserci\u00f3n de color reforzaba la intenci\u00f3n devocional. De ese modo la t\u00e9cnica serv\u00eda a la oraci\u00f3n y la pintura se convert\u00eda en un instrumento para mirar lo santo.<\/p>\n<h2>Modelos lit\u00fargicos y textos devocionales que guiaban las im\u00e1genes<\/h2>\n<p>En la Edad Media la liturgia marcaba qu\u00e9 se ve\u00eda en la iglesia: himnos, ant\u00edfonas y lecturas ofrec\u00edan escenas y gestos que los pintores traduc\u00edan a imagen. Para el artista, <strong>la liturgia era el guion visual<\/strong>; las fiestas y las oraciones repetidas dictaban qu\u00e9 momentos mostrar y c\u00f3mo representarlos. As\u00ed el retablo se abr\u00eda y cerraba seg\u00fan el calendario, ense\u00f1ando con la misma fuerza que un serm\u00f3n.<\/p>\n<p>Los textos devocionales de uso cotidiano, como los libros de horas y las vidas de los santos, a\u00f1ad\u00edan detalles \u00edntimos que guiaban la mano del pintor. Miniaturistas y pintores tomaban frases y estampas para indicar atributos, posturas y colores que el pueblo reconoc\u00eda en su plegaria diaria. De ese modo, <strong>la devoci\u00f3n personal<\/strong> quedaba reflejada en im\u00e1genes que reforzaban palabras ya familiares de la iglesia.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica la imagen participaba del culto: se colocaba para la procesi\u00f3n, el oficio o la meditaci\u00f3n privada, y sus colores y dorados se le\u00edan seg\u00fan el tiempo sagrado. Las pinturas funcionaban como textos en color y luz que ayudaban a la comunidad a orar y a recordar misterios celebrados en la liturgia. As\u00ed la obra pict\u00f3rica sosten\u00eda la piedad del pueblo y manten\u00eda viva la memoria de la palabra sagrada.<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n, ayuno y preparaci\u00f3n espiritual del artista sacro<\/h2>\n<p><img src='https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/oracion-ayuno-y-preparacion-espiritual-del-artista-sacro.webp' alt='Oraci\u00f3n, ayuno y preparaci\u00f3n espiritual del artista sacro' title='Oraci\u00f3n, ayuno y preparaci\u00f3n espiritual del artista sacro' \/><\/p>\n<p>Antes de posar el pincel, muchos artistas sacros comenzaban en silencio con una breve oraci\u00f3n. Rezaban un salmo o una jaculatoria, ped\u00edan luz y ofrec\u00edan la obra a Dios; ese momento no era tr\u00e1mite sino orientaci\u00f3n: la t\u00e9cnica se dispon\u00eda al servicio de una intenci\u00f3n sagrada. Al iniciar as\u00ed, la mirada del pintor aprende a seguir una direcci\u00f3n interior y la mano responde con calma.<\/p>\n<p>El <strong>ayuno<\/strong> acompa\u00f1aba esa oraci\u00f3n como disciplina de limpieza interior. No siempre era extremo: a veces bastaba privarse de un banquete o de ciertos placeres para recordar la dependencia de lo alto. Esa abstinencia ayudaba a mantener la humildad y la concentraci\u00f3n, y a evitar que la vanidad gu\u00ede la pincelada.<\/p>\n<p>Junto a la oraci\u00f3n y el ayuno, el artista preparaba el taller con peque\u00f1os ritos: encender una vela, bendecir los pigmentos, trazar una cruz en la madera o decir una breve invocaci\u00f3n antes de empezar. Eran <strong>peque\u00f1as liturgias<\/strong> que un\u00edan gesto y prop\u00f3sito, y que aseguraban que la obra fuera fruto tanto del oficio como del coraz\u00f3n. De all\u00ed viene la sensaci\u00f3n de que la pintura no solo muestra lo santo, sino que participa en la oraci\u00f3n misma.<\/p>\n<h2>C\u00f3mo leer un \u00e1ngel medieval: gesto, color y funci\u00f3n espiritual<\/h2>\n<p>Un \u00e1ngel medieval se lee como un peque\u00f1o relato en color y gesto. La mirada, la inclinaci\u00f3n de la cabeza y la posici\u00f3n de las manos son como frases: una mano abierta invita, una cabeza inclinada se\u00f1ala silencio, una palma orientada hacia el cielo anuncia. Esa lectura ense\u00f1a al espectador a responder con oraci\u00f3n, porque el \u00e1ngel act\u00faa como <strong>mensajero que ordena la atenci\u00f3n<\/strong> hacia lo divino.<\/p>\n<p>El color refuerza ese lenguaje corporal y no est\u00e1 elegido al azar. El azul profundo sugiere lo celestial y la cercan\u00eda a la Virgen, el rojo habla de entrega o anuncio, el blanco remite a pureza, y el pan de oro simboliza la luz eterna. Las alas y su forma indican rango o funci\u00f3n: unas alas amplias y serenas invitan a consuelo, alas en\u00e9rgicas muestran misi\u00f3n. Juntos, gesto y color forman un alfabeto visual que el pueblo pod\u00eda leer sin palabras.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, el \u00e1ngel cumple una funci\u00f3n espiritual concreta en la imagen: gu\u00eda la devoci\u00f3n, confirma la palabra predicada y protege la escena sagrada. Su colocaci\u00f3n en la composici\u00f3n \u2014m\u00e1s cerca del trono, sobre la puerta o junto al santo\u2014 explica su papel y ayuda al creyente a orar de un modo determinado. As\u00ed, mirar un \u00e1ngel medieval no es solo contemplar belleza; es <strong>participar en una lecci\u00f3n de fe<\/strong> hecha en color y en gesto, pensada para educar el coraz\u00f3n.<\/p>\n<h2>Una plegaria para quien pinta y quien mira<\/h2>\n<p>Que la paz que emana del oro y del azul asiente tu coraz\u00f3n. Que la mano que trabaja y el ojo que contempla aprendan a ser oraci\u00f3n sencilla, d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>En los talleres medievales la t\u00e9cnica y la devoci\u00f3n iban juntas; hoy puedes llevar ese gesto al mundo: un peque\u00f1o silencio antes de empezar, una mirada atenta a la luz, una breve palabra de gratitud. As\u00ed, <strong>la belleza se vuelve camino de oraci\u00f3n<\/strong> y cada gesto cotidiano se llena de sentido.<\/p>\n<p>Lleva contigo este asombro en la vida diaria: mira un color con cuidado, ofrece tu trabajo, deja que la imagen te recuerde la presencia de lo santo. Que la calma y el misterio te acompa\u00f1en en cada pincelada y en cada paso. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>FAQ &#8211; Preguntas sobre c\u00f3mo se pintaban los \u00e1ngeles en la Edad Media<\/h2>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo aprend\u00edan los artistas medievales a pintar \u00e1ngeles?<\/h3>\n<p>Aprend\u00edan en talleres donde el maestro ense\u00f1aba al aprendiz con la mano y la palabra. La tradici\u00f3n oral, los cartones y la repetici\u00f3n pr\u00e1ctica transmit\u00edan trazos, recetas de colores y gestos devocionales; adem\u00e1s, la oraci\u00f3n y las peque\u00f1as liturgias del taller acompa\u00f1aban el aprendizaje.<\/p>\n<h3>\u00bfPor qu\u00e9 se usaba pan de oro en los retablos y haloes angelicales?<\/h3>\n<p>El pan de oro simbolizaba la luz eterna y la presencia divina; al reflejar la luz real, suger\u00eda un espacio fuera del tiempo. Esa lectura tiene ra\u00edz en la pr\u00e1ctica devocional medieval: el oro ayudaba a que la imagen actuara como signo visible de lo sagrado.<\/p>\n<h3>\u00bfDe d\u00f3nde ven\u00edan los colores especiales como el azul intenso para la Virgen?<\/h3>\n<p>Colores como el azul ultramar proced\u00edan del lapisl\u00e1zuli importado y eran caros, por eso se reservaban para figuras privilegiadas como la Virgen. El valor material y la elecci\u00f3n crom\u00e1tica transmit\u00edan significado teol\u00f3gico: el color mismo se entend\u00eda como lenguaje simb\u00f3lico.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 papel jugaban la liturgia y los libros de horas en el dise\u00f1o de las im\u00e1genes?<\/h3>\n<p>La liturgia marcaba escenas, gestos y tiempos que los artistas deb\u00edan representar; el retablo y las im\u00e1genes acompa\u00f1aban el calendario eucar\u00edstico. Los libros de horas y las vidas de los santos ofrec\u00edan modelos devocionales que los pintores traduc\u00edan a forma y color para apoyar la oraci\u00f3n del pueblo.<\/p>\n<h3>\u00bfSon apropiadas hoy estas im\u00e1genes para la oraci\u00f3n cristiana?<\/h3>\n<p>S\u00ed, cuando se usan con la intenci\u00f3n correcta: no para adorar la materia, sino para orientar la mente y el coraz\u00f3n hacia Dios. La tradici\u00f3n cristiana \u2014confirmada por concilios y la pr\u00e1ctica de los creyentes\u2014 ha visto las im\u00e1genes como ayudas para la devoci\u00f3n cuando se distinguen claramente de la adoraci\u00f3n que s\u00f3lo corresponde a Dios.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo puedo preparar mi trabajo o mi d\u00eda con la misma devoci\u00f3n de un artista sacro?<\/h3>\n<p>Puedes empezar con un breve silencio o una oraci\u00f3n pidiendo intenci\u00f3n y humildad, acompa\u00f1arlo con actos peque\u00f1os de disciplina (una pausa, una ofrenda sencilla) y realizar la tarea como servicio: \u00abtodo lo que hagan, h\u00e1ganlo de coraz\u00f3n como para el Se\u00f1or\u00bb (Colosenses 3:23). As\u00ed el oficio cotidiano se convierte en camino de oraci\u00f3n y cuidado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>c\u00f3mo pintar \u00e1ngeles arte sacro revela t\u00e9cnicas, talleres y devoci\u00f3n medieval; una invitaci\u00f3n \u00edntima a mirar la pintura sagrada.<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":62810,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1655],"tags":[],"class_list":["post-62819","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-angeles-en-el-arte","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62819"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62819\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62810"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anjosehistoriassagradas.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}